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5/7/06 - DJ:

Tres mitos sobre SETI

En las novelas y, fundamentalmente, en las películas suele hablarse de SETI y la búsqueda de vida extraterrestre en forma peyorativa o con presunciones erróneas. En Astroseti publican un artículo traducido del que publicara SETI en el que intentan esclarecer tres de los equívocos más comunes al respecto.

por Peter Backus, SETI Institute

Muchas ideas comunes sobre SETI no solamente no son ciertas, sino que además no se privan de salir en artículos populares, blogs, libros, e incluso películas. He aquí tres de mis falacias favoritas sobre SETI.

Mito #1: La “Agencia Nacional SETI”

¿Recuerdan la escena en la película Starman en la que oficiales del gobierno examinan una nave espacial estrellada?. Un personaje recién llegado, enseña una placa, dice “soy de SETI” e inmediatamente se le permite atravesar la barrera policial. Este es mi retrato favorito de una mítica “Agencia Nacional SETI”; debe ser por la placa. Tristemente, ejemplos bastante más comunes de este mito abundan en la mayoría de los informes de los medios sobre un proyecto particular SETI. Un típico artículo así informará de que “SETI está usando millones de ordenadores personales” o “SETI abrió una nueva búsqueda de señales láser”. Como resultado de esto, mucha gente cree que hay una organización llamada simplemente “SETI” que coordina y controla todo el trabajo SETI alrededor del mundo. Alguna gente está segura de que es una organización semisecreta del gobierno de EE. UU. – básicamente la versión interestelar de la Agencia Nacional de Seguridad.
En realidad, SETI es un campo de investigación perseguido por un puñado de grupos independientes que llevan a cabo proyectos SETI en unos pocos países. En todo el mundo, hay unos 30 científicos e ingenieros trabajando más o menos a jornada completa en el SETI. El mayor grupo de investigación SETI, aproximadamente una docena de personas, está en el Instituto SETI. Sin embargo, el Instituto SETI no es la “Agencia Nacional SETI”. No existe tal agencia u organización.

Mito #2: “Todos los radio telescopios llevan a cabo SETI, todo el tiempo”
La idea de radio telescopios dedicados escudriñando el cosmos en busca de una señal ET ha sido mucho tiempo el canto de sirena de la investigación SETI. A principios de los años 70 la NASA financió un estudio de investigación de verano para diseñar un sistema de detección de señales interestelares. El estudio, llamado Proyecto Cyclops, produjo un informe bosquejando un ambicioso sistema, una instalación de antenas y electrónica de procesamiento de señales que podría ser expandido en etapas a medida que se necesitara a lo largo de muchos años. Representaciones artísticas (ver Figura 1) mostrando las diversas etapas del proyecto acompañaban tanto al informe como a una plétora de artículos populares sobre el Proyecto Cyclops, todos los cuales usaban la imagen más dramática mostrando un millar de grandes antenas en el desierto. La representación fue tan memorable que mucha gente asume que la instalación fue construida – pero no lo fue.
Quizá el poder de las imágenes y el mito que inspiraron, también condujeron a mucha gente a creer que todos los radio telescopios empleaban la mayor parte de su tiempo haciendo SETI, con ocasionales pausas para mirar a un púlsar o a un quasar. (Una vez hablé con un hombre que está convencido de que el resto de la radio astronomía es sólo la “tapadera” y de que ya nos estamos comunicando con muchas civilizaciones). En realidad, los astrónomos usan muy poco tiempo de los telescopios para el SETI. El proyecto Phoenix usó sobre el 5% del tiempo en el Observatorio de Arecibo (un total de 2 400 horas) durante el periodo desde Septiembre de 1998 hasta Marzo de 2004. Irónicamente, aunque eso pudiera sonar a poco, fue la mayor asignación de tiempo para un solo proyecto en Arecibo. El proyecto SERENDIP optimiza su tiempo de búsqueda en Arecibo observando el cielo allá donde el telescopio apunta durante otros proyectos de investigación, pero estos otros proyectos controlan en instrumento.

Los programas de SETI en radio telescopios son raros. El VLA (Very Large Array, Formación Muy Grande), usado en la película Contact y a veces confundido con el Cyclops, ha llevado a cabo sólo un muy corto proyecto SETI. En Australia, un programa “SERENDIP del Sur” opera parte del tiempo en el radio telescopio Parkes. “SETI Italia”, un grupo de la Universidad de Bolonia, usa un telescopio VLBI de 32 metros parte del tiempo. Por tanto la cantidad real de observación SETI hecha alrededor del mundo es muchísimo menos de lo que la mayoría de la gente supone, y un diminuto porcentaje (fugazmente pequeño) de las observaciones mundiales en radio astronomía.

Mito #3: “SETI ha estado escuchando durante casi 50 años...”

Efectivamente, éste no es realmente el mito – lo que implica, sin embargo, lo es. Un libro reciente del historiador George Basalla y un artículo por el científico político Peter Schenkle han inspirado una avalancha de artículos sobre el “fracaso” de SETI. El argumento es el siguiente: El SETI ha estado escuchando durante casi cincuenta años y no ha descubierto ET, por tanto el SETI es un fracaso. Esta conclusión se basa en los Mitos 1 y 2 combinados con muchas suposiciones incorrectas sobre cómo trabajan realmente los telescopios y los sistemas de procesamiento de las señales.
Desde 1960, cuando Frank Drake buscó unos pocos canales de radio en la dirección de dos estrellas cercanas, unos 100 proyectos SETI independientes han llevado a cabo búsquedas de varios niveles de capacidad, durante distintos periodos de tiempo, y la mayoría con una sensibilidad y cobertura de frecuencias muy limitadas. En su totalidad, la búsqueda ha sido, pues, por manchas. Decir que SETI (Mito #1) ha estado escuchando durante casi cincuenta años transmite la imagen de una escucha continua (Mito #2). La frase “escuchando ET” podría evocar la meta de SETI, pero no describe con precisión cómo se hace el SETI. En los primeros veinte años de “escucha”, veintitrés proyectos dirigidos de radio de SETI llevaron a cabo un total de noventa días de búsqueda.
Se ocultan suposiciones en el verbo “escuchar”. Como ejemplo considere esta afirmación: “Pablo Picasso pintó durante casi cincuenta años”. El sentido común nos dice que Pablo dejaría el pincel al menos para comer y dormir. ¿Cuales son estas suposiciones ocultas?. “Escuchar” automáticamente transmite la idea de una escucha continua; después de todo, nuestros oídos están siempre escuchando. Nuestros oídos también escuchan sonidos en un amplio rango de tonos, desde un profundo retumbar a un agudo chillido, procedentes de cualquier dirección. También escuchamos la radio y para la mayoría de la gente, SETI significa escuchar con radio telescopios. “Radio” es otra palabra cargada de suposiciones. En la mayoría de los sitios podemos fácilmente sintonizar docenas de emisoras en una pequeña radio portátil.
Por tanto, necesitamos olvidar lo que sabemos sobre la terminología familiar cuando ésta se aplica a SETI. Los telescopios no son orejas ni radios AM/FM. Los radio telescopios son extremadamente direccionales. La antena de Arecibo es muy sensible a las ondas de radio procedentes de una diezmillonésima parte del cielo, la dirección a la que apunta. Es miles de veces menos sensible a las señales procedentes de otras direcciones. Receptores y electrónica de alta tecnología procesan las ondas de radio procedentes de un rango de frecuencias relativamente pequeño (el tono en términos de audio). Para SETI, el principal terreno del espectro de radio, la “ventana de microondas”, se extiende desde aproximadamente 1 GHz a 10 GHz y contiene alrededor de 9 mil millones de canales. La actual electrónica de procesamiento de señales de SETI “sólo” puede procesar unos 100 millones de canales cada vez. Esto significa que cada posición del cielo rastreada necesita al menos 90 observaciones para cubrir todos los canales. Por tanto, las observaciones de SETI no son tan fáciles como implica el término “escuchar”.
Hay una última suposición incorrecta oculta en el Mito #3: “todos los proyectos SETI son iguales”. La gran mayoría de los aproximadamente 100 proyectos eran muy limitados en cobertura de frecuencia, direcciones de búsqueda, y/o sensibilidad. Si se considera el número de estrellas (o posiciones celestes) observadas y el número de canales de frecuencia rastreados a alta sensibilidad, sólo dos proyectos han hecho un significativo volumen de búsqueda. El proyecto SERENDIP de la UC de Berkeley (padre del SETI@home) ha rastreado el cielo visible con el telescopio de Arecibo (alrededor del 30% de todo el cielo) en el agujero de agua* del espectro de radio. En un enfoque complementario, el proyecto Phoenix del Instituto SETI rastreó unas 800 estrellas hasta una distancia de unos 250 años luz, cubriendo seis veces los canales de frecuencia, y con sensibilidades de hasta diez veces, del SERENDIP. E incluso con impresionantes estadísticas como estas, sólo hemos arañado la superficie.
Los nuevos proyectos de SETI ofrecen un rastreo más profundo de más parte del cielo a más frecuencias. El SERENDIP está funcionando con un nuevo sistema de alimentación en Arecibo y obtendrá más sensibilidad. El SonATA (SETI on the Allen Telescope Array) observará un millón de estrellas en un rango sin precedentes de frecuencias a alta sensibilidad. La idea de que hemos estado escuchando durante décadas es de hecho un mito pero el futuro se presenta prometedor. Estamos sólo comenzando a escuchar realmente.
*El “agujero de agua” es una sección de 300 MHz de ancho del espectro de radio, desde los 1420 MHz a los 1720 MHz. Estos límites corresponden a las frecuencias de radio emitidas por los átomos de Hidrógeno (H) y las moléculas hidroxilo (OH). Dado que H y OH se combinan para formar agua (H2 O), la base de la vida tal como la conocemos, esta región del espectro debe ser la preferida por la vida basada en el agua para la comunicación interestelar.
Seti en Wikipedia

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