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30/9/09 - DJ:

Cuando la mente científica se nubla

TEL: 5 min. 54 seg.

Un investigador y un grupo realizaron un estudio sobre las nubes en Titan, la luna de Saturno. El grupo publicó primero, a pesar de que el investigador "solitario" les advirtió de errores. Luego publicó el segundo, criticando el primer artículo. Y se armó la de Troya. Los entretelones de la investigación científica permiten advertir que, a pesar de todo, los científicos son seres humanos.
Corazón versus mente en Titan


Estoy leyendo, casualmente, el libro "El científico también es un ser humano", del sociólogo Pablo Kreimer. Espero comentarlo pronto porque es sorprendente y necesario.
Y me topo con esta historia que permite entrever que, a pesar de cuantificar, medir y analizar, el científico finalmente "interpreta". Y lo hace permanentemente, en todo el transcurso de su investigación, no sólo al final. Y allí hay subjetividad.
El caso es así:
Mike Brown es un astrónomo en Caltech. Y tiene un blog "Mike Brown's Planets" donde cuenta lo que voy a traducir a continuación. Advierto que, dada la longitud del texto, no será una traducción completa de su post "El problema con la ciencia". Allí nos cuenta que viene teniendo una discusión con un grupo de científicos sobre los presumibles errores en un paper.

"Ambos artículos son catálogos acerca de dónde ve la nave Cassini nubes y dónde no las ve en Titan, en los últimos 4 años. Papers como estos, aunque no van a ser titulares de diarios, son importantes contribuciones para entender qué ocurre en aquella luna. Sin catálogos completos y precisos de cosas como la ubicación de nubes en Titan no podemos empezar a entender las cuestiones más profundas de por qué hay nubes y qué nos dice eso acerca del ciclo hidrológico del satélite natural. Estos estudios no intentan responder a todas estas preguntas, pero son herramientas necesarias en el acertijo", nos explica Brown.

"Ud. puede pensar que dos papers que examinen la misma colección de imágenes de la nave Cassini para mapear las nubes en Titan resultarán en las mismas respuestas, pero no. Y ahí yace la raíz del problema. Cuando el tema principal es sobre dónde hay nubes en Titan y luego dices que hay nubes donde no las hay y a la inversa, tienes un problema. Ellos tienen un problema, porque es de ellos el contiene errores", señala Brown.

Cómo se cocinó la historia
Mike Brown
"Comencé a escribir mi paper hace 18 meses. Unos meses después me dí cuenta que otro equipo estaba escribiendo el mismo artículo. En vez de escribir dos artículos iguales, me uní al equipo y fusionamos el estudio. El problema es que, mientras trabajé con el equipo durante el verano, se hizo claro que su análisis no era confiable. Me pasé horas yendo a las imágenes mostrándoles los lugares donde había y no había nubes, en contradicción con su análisis. Finalmente llegué a la conclusión que su método de hallar nubes, y por lo tanto, su artículo, era insalvable. Retiré cortesmente mi nombre de su paper y expliqué mis razones en detalle a los miembros senior del equipo que lideraban el artículo. Luego los invité a unirse a mi análisis en una forma demostrablemente más precisa. El miembro líder del equipo acordó que parecía improbable que su método fuera a funcionar y dijo que discutirían y luego me llamarían", continúa explicando el astrónomo de Caltech en su blog. Luego comenta que se sintió bien por el hecho de haber sobrepasado una situación potencialmente mala de una buena manera y que, como resultado, sentía que había salido con buena ciencia y buenos colegas intactos. Y que como los científicos no son usualmente tan buenos en estas cosas, se sentía todavía mejor.

Luego sigue contando la otra parte de esta "novela". No volvió a escuchar sobre el equipo, por lo que cuando quiso presentar los resultados de su análisis en una conferencia en diciembre, contactó al equipo y les preguntó si querían unirse como co-autores a su presentación, y así ir preparando la escritura del artículo. Y le dijeron que no, que habían decidido hacer el paper por su cuenta. Allí Brown se percató que las cosas quizás no habían sido tan bonitas como le pareció inicialmente.

Imágenes M.Brown


En junio, el paper del equipo salió a la luz, antes que el de Brown, en la prestigiosa Nature. Allí Brown agrega que no es difícil darse cuenta por qué se suele escuchar en los pasillos el malintencionado comentario "Sólo porque esté en Nature no significa necesariamente que esté equivocado". Para traducirlo, no es el mismo prestigio el que tiene esa publicación entre los no-científicos que el que parece tener entre ellos, al menos entre algunos investigadores que piensan que allí se busca más el impacto.

Brown sigue contando que su paper salió recién esta semana, pero que como el otro ya estaba publicado, uno de los referís le pidió comparar y comentar aquel otro artículo. Detengámonos aquí y pensemos, sin ser nosotros investigadores, pero poniéndonos en su lugar, qué haríamos.
El de Caltech cuenta que hasta ese momento había evitado la lectura del otro paper. En parte para no condicionar su propio artículo y en parte porque le provocaba disgusto que hubieran publicado a pesar de que ellos sabían que contenía errores. Pero esperaba que, de alguna forma, hubieran corregido sus fallas. Y que, al leerlo finalmente, pensó que eso no había ocurrido.

¿Y qué hizo? Según él, escribió una de las declaraciones más directas que alguna vez podremos leer sobre que el paper de alguien contiene errores. Aunque cosas como esas suelen suavizarse con el lenguaje, al sentir que habían publicado algo que sabían que era erróneo, pensó que debía ser más directo. Y que, claro, ahora, el otro equipo está que trina.

Luego Brown hace una serie de suposiciones de lo que el otro equipo debe pensar de él: que está enojado sólo porque el otro artículo salió primero y en una revista más prestigiosa; que lo que importan son las conclusiones, no los detalles; que es un traidor; y que él es un "impolitic ass" (ehh..digamos un "estúpido sin tacto") y que lo detestan. Por supuesto, él piensa que lo primero y lo tercero es falso; que lo segundo es mala ciencia (los detalles sí importan) y que es culpable de lo último.

Imágenes S. Rodríguez


El otro equipo lo culpa por haber sido desproporcionalmente duro con ellos. Brown dice que lo fue proporcionalmente a sus fallas. Así que sus colegas pensarán siempre que él cruzó la línea al caerles tan pesado y él pensará que fueron los otros quienes traspasaron un límite al publicar un artículo que sabían que contenía errores fatales.

¿Y quién tiene razón? Bueno, esa es la mala noticia. No lo sabemos. Lo que sí está claro es que esto es una demostración del los egos y emociones que también juegan un rol en lo científico. Y, Brown, piensa, con razón, que los únicos que pierden son ellos mismos. La realidad sigue su curso. Y según cuenta en su blog, el estudio de Titan era un hobby para él, uno que le importaba, pero que no lo será más. Será tiempo de comenzar a explorar otra vez, dice finalmente.

En los comentarios le preguntan cuál era la dificultad de realizar el análisis. Brown responde que el error del otro equipo fue intentar una forma computarizada, automatizada sin chequeo; mientras su grupo fue como un tonto a cada imagen. Pero que ser "tonto", es muchas veces mejor.

Más interesante es, quizás, otro comentario en el que le sugieren a Brown que indique una sugerencia de conducta para alguien que todavía no haya alcanzado su posición de carrera. A un nuevo doctorado una discusión así le podría costar cara. Y fue eso justamente lo que Brown contestó: "No lo hagas". Y más tarde, a raíz de otro comentario, sugiere "elegir cuidadosamente nuestras batallas".

Mientras leía esta historia, sonaba en mi cabeza una fantástica canción de un viejo grupo de guitarristas extraordinarios, GTR, con uno de sus temas más exitosos:
"Cuando el corazón domina a la mente"...

Los papers en discusión
Brown evitó mencionar quiénes componen su equipo y el otro o cuáles eran los artículos. Sin embargo, en una nota posterior indicó que se tratan de:
Global circulation as the main source of cloud activity on Titan
Sébastien Rodriguez et al.
Nature 459, 678-682 (4 Junio 2009)
DOI:10.1038/nature08014;
Received 28 November 2008; Accepted 23 March 2009
arXiv:0907.0606v1

Al final del paper, en los reconocimientos, dice:
"Agradecemos a M.E. Brown por las fructíferas discusiones que nos permitieron mejorar mucho la calidad de este estudio"

En cuanto al de Brown:
Clouds on Titan during the Cassini prime mission: a complete analysis of the VIMS data
Brown, M.E., Roberts, J.E., Schaller, E.L.
Icarus, en prensa.
DOI:10.1016/j.icarus.2009.08.024
Aceptado el 7 Agosto 2009.
Paper en el sitio de Brown

Fuentes y links relacionados


Sobre las imágenes


  • Imágenes pertenecientes a cada paper: La primera corresponde al de Brown y la segunda al de Rodríguez. Ambas son tomas de Cassini de sobrevuelos en la misma fecha de 2004. Créditos: S. Rodríguez et al; M.Brow et al.

  • Composición de un dibujo de AKCx e imagen de Titan, de NASA



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