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8/6/14 - DJ:

Los ocho escalones hacia la banalidad

T.E.L: 20 min.

El conocimiento como diversión en la era de la pavada a distancia.


A comienzos de año canal 13 de Buenos Aires (El Trece) comenzó a emitir el programa "Los 8 escalones", producido por Endemol, con la conducción de Guido Kaczka y la participación fija de Gerardo Sofovich más otro invitado rotativo (a los que llamaré "contrincantes").

El programa se emite desde el 27 de enero de 2014. No parece coincidencia que haya sido creado por Martin Kweller unos meses después del éxito que comenzó a tener la aplicación Preguntados, del argentino Máximo Cavazzani, que se lanzó en octubre de 2013.
Una característica saliente que el juego para móviles introdujo en el universo de las diversiones "culturales" es que las preguntas las hace el público. Sofovich aclaraba que eso mismo ocurría con las preguntas de Los 8 Escalones, durante su primera emisión, aunque nunca se explicita quién envió la pregunta.

Los programas de entretenimiento en la televisión existen hace décadas, muchas veces teñidos de sospechas de estar "arreglados" en parte por la falta de transparencia, en parte por hechos concretos debidamente documentados a lo largo de la historia de la caja boba. El escándalo producido por el programa Veintiuno, en Estados Unidos, generó un libro y luego una película producida por Robert Redford llamada "Quiz Show".
Sofovich condujo y produjo varios ciclos en T.V. con preguntas y respuestas y se recuerdan envíos como el Odol pregunta o Tiempo de Siembra entre los más destacados.

Estos programas son una transposición de un género "universal": las adivinanzas. Es arriesgado decir que este género discursivo es universal, pero en todo caso podríamos decir que es "primario", base de otros géneros como los programas de entretenimientos. Podemos hablar entonces de transgéneros, como lo hace el semiólogo argentino Oscar Steimberg en un trabajo de referencia obligada sobre el tema.(1)

Una característica de estos programas es que el participante es también un visitante. Lo señalo porque un programa actual es "Lo sabe, no lo sabe" en el que a los participantes se los encontraba en la calle, en vez de ir a un estudio de televisión, al menos así era hasta la temporada pasada.

Estos visitantes históricamente formaban parte del público general, aunque existieron programas con participantes que pertenecían a un sector: amas de casa, estudiantes, etc. Jorge Romano ha conducido y producido programas con estudiantes. Curiosamente -o no tanto- sus programas suelen ser categorizados como educativos o pedagógicos y no como entretenimiento. Ver por ejemplo Elemento Vital o Encuentro del Saber.

Sin embargo, como apunta Steimberg, a pesar de esta sectorización de los participantes, se trata de público general: "pero esas pertenencias son lo suficientemente universales como para no afectar, aunque se digan nombres, la condición genérica -podría decirse, casi: anónima- del visitante", señala el semiólogo (pág. 137).

En las adivinanzas encontramos elementos similares a los acertijos y allí hay también huellas de lo que podríamos llamar "prueba", en tanto que en ciertas circunstancias la respuesta correcta puede ser premiada con una admisión a un grupo. En las transposiciones encontraremos todavía esos elementos en otras formas de premio y castigo, no sólo económico. "La adivinanza fortalece el ego", según cita Steimberg a W.H.Jansen, tanto del participante como del oponente, como de la audiencia.

En el sitio Eltrece.tv, donde pueden verse los capítulos completos del programa, también es posible dejar comentarios. Algunas personas señalan que les parece que Sofovich es pedante, dudan de que sepa casi todas las respuestas y se quejan de algún tipo de soberbia en sus respuestas.

Sofovich encarna a un persona de "imbatible", tal como se llamó a otro programa de similares características, conducido por Susana Giménez.

Este tipo de discursos implican una distancia social entre interrogador e interrogado. Cuando este género fue tomado por la televisión tal distancia pasó a tener diferencias. No es ya el abuelo interrogando a su nieto, sino que aquí la distancia es aquella por la cual se encuentran dos individuos de sectores sociales diferentes, que en otro lugar no se hubieran encontrado.

Otra característica es una diferente dimensión del concepto de enigma en la televisión. Me refiero al "gancho" al que ya estamos acostumbrados, pero que sigue ejerciendo su fuerza, tanto en series de televisión, telenovelas, como también en estos programas de preguntas y respuestas. Ese "gancho" es una forma de enigma, pero no planteado al participante, sino al espectador. Se da cuando un participante llega a una instancia definitoria al mismo tiempo que el horario del programa llega a su fin. Y entonces queda pendiente la definición y por tanto el suspenso o enigma en el espectador de si el entrevistado -héroe provisorio de nuestra vida cotidiana- logra vencer en su gesta al Tele-Minotauro.

En el caso de Los 8 escalones esto se produce, fundamentalmente, cuando un participante llega al octavo peldaño y, mientras está en esa posición -en la que pueden hacerle varias preguntas y tiene la posibilidad de "vencer" al "imbatible"- se alcanza el fin del programa, alargando la inquietud del televidente, al estilo Jorge Suspenso, personaje de Capusotto. Al momento de redactar esta nota -27 de mayo- evalué 46 emisiones desde el inicio al 25-5 considerando en qué escalón estaban los participantes al momento de finalizar el programa.
En 19 de 46 ocasiones, los participantes estaban en el último escalón al momento de terminar la emisión, es decir un 41%. (Ver tabla debajo). Además, el programa cambió su día de emisión. Curiosamente comenzó a ser emitido los domingos el día 13 de abril, la misma noche en que comenzó el ciclo 2014 de Periodismo para Todos de Jorge Lanata. Desde entonces se emite sábados y domingos. Los cinco domingos que pasaron en ese intervalo (sin contar el domingo en que se entregaron los Mamarrachos Fierros) el programa finalizó con un participante en el octavo escalón. Coincidencia, seguramente, que garantiza -de paso- buen rating al programa que sigue....


Los datos se pueden ver aquí.

En los mensajes del público a través del formulario de comentarios del sitio Eltrece.tv se advierte lo que ya Steimberg y su grupo habían notado en su trabajo de campo, una década atrás: la audiencia o bien valoriza rasgos de género o bien lo que se valora son rasgos de estilo. Steimberg encuentra estas diferencias porque realizó 120 entrevistas a personas que eran lectoras de los diarios La Nación o Diario Popular, notando diferencias en las expectativas de esos lectores frente a los programas de entretenimiento de aquel momento.
Hoy, aunque sin haber realizado un estudio sistemático, es posible advertir un fenómeno similar en los comentarios del público que o bien rechazan alguna característica "elitista" en los participantes (como señalaré enseguida), o bien se quejan de la desacomodada conducción de Guido Kackza que le quitaría "seriedad" al asunto.

¿Cuáles son los problemas de estos programas y de Los 8 escalones en particular?
1-Suponen una forma de "enciclopedismo" en el sentido de recopilación de datos como índice o sinónimo de conocimiento, sabiduría o inteligencia. Este "índice" es, por cierto, mentiroso. Alguien puede saber el año en que se inició la Segunda Guerra Mundial y, sin embargo, no saber qué rol jugó Japón en esa contienda. Puede conocerse quién escribió El Capital, pero no haberse leído esa obra.

2-Los participantes en este programa en particular son personas que concursan en un programa que otorga un premio económico y social que NO necesitan.
Por el perfil que denotan los participantes, sea por su nivel académico, sea por su estatus laboral, sea por otros datos biográficos, no parecen provenir de las "clases populares", sino más bien todo lo contrario. Dinero, en ese sentido, no necesitan. Puede que lo deseen, ya que la avaricia existió siempre, pero no les resulta necesario. Por otro lado, ¿qué tipo de reconocimiento masivo podría necesitar alguien que posee un alto estatus académico/laboral?
Un cambio que podría ser algo significativo es que si el perfil de visitantes sigue siendo el mismo, entonces, que no concursen por un premio económico para sí mismos, sino para instituciones públicas que lo necesiten y que podrían elegir ellos mismos. Por cierto, en programas como Bailando por un sueño existió esa mecánica, completamente desdibujada porque esos "sueños" pasaban a segundo plano, pero si efectivamente se concretan sería una forma de ayudar a quien sí lo necesita. En esto coincide algún lector-comentarista del sitio del canal al pedir que el perfil de participantes sea más amplio.

3-Tanto los participantes como Sofovich o el otro contrincante invitado tienen la posibilidad de "adivinar". En programas como Feliz Domingo para la Juventud, en prendas como el "ping-pong" de preguntas y respuestas permitía "pasar". Esa mecánica supone una mayor honestidad intelectual. (Ver aparte) Cambiar esa mecánica podría suponer que el programa tenga menos "emoción", en favor de mayor "rectitud". ¿No es que estos programas son un "ejemplo" para la comunidad? Nota: parece que al juego Preguntados lo van a considerar de "interés cultural". ¿No es de interés cultural ser honesto y aprender cuando no se sabe, en vez de ganar por suerte? Entiendo, en cambio, cuando se tienen dudas o se puede responder con una lógica de "descarte", deducción mediante. Pero en más de una ocasión Sofovich eligió su respuesta con "Una do li tuá".

Debe reconocerse, sin embargo, la actitud del productor frente a una preguntonta sobra la saga Transformers, que se negó a contestar.

4-Comprendo que las preguntas deben ser suficientemente generales, pero no por eso mal hechas. En más de una ocasión se realizaron preguntas sobre astrología. La astrología es un mito y debe ser presentada de esa forma. Dos ejemplos:

En este capítulo el contrincante invitado fue José Bianco, quien felizmente comentó que él no creía en "casi" nada de astrología. La pregunta no incluye la palabra mito.
http://www.eltrecetv.com.ar/los-8-escalones/16-de-abril-los-8-escalones_068160

Aquí, otro ejemplo similar:
http://www.eltrecetv.com.ar/los-8-escalones/de-que-signo-zodiacal-es-una-persona-nacida-el-11-de-noviembre_068404

En cambio, cuando se pregunta por el dios del mar, sí se incluye la palabra:
http://www.eltrecetv.com.ar/los-8-escalones/la-pregunta-enganosa-de-los-8-escalones_067994

¿Por qué se asocia a Poseidón y Neptuno con dioses mitológicos y no ocurre con los signos astrológicos?
En astronomía usamos nombres que provienen de la tradición greco-romana, pero sólo como referencia, no por sentido. En astrología se usan esos nombres como sentido y referencia. Para los astrólogos Marte influye porque no están hablando de una bola de materia, sino de un dios cuya influencia se hace sentir por "influjos divinos". Los mitos han cumplido siempre con algún tipo de función (más de una). Los mitos modernos están en el cine y la TV, son Superman o Matrix. Son relatos que influyen en nuestro pensamiento, no en nuestra personalidad. Mercurio, en cambio, no nos influye en nada. Si alguien tiene buena fortuna NO es por Mercurio, es por otro tipo de razones. Razones.

5-En los diferentes programas de este tipo existieron múltiples modalidades a la hora de dar la respuesta correcta. Es deseable que si el programa tiene una mínima intención educativa se den respuestas correctas que expliquen y no sólo la opción adecuada. Los contrincantes (Sofovich, principalmente) a veces completan su respuesta con información contextual, histórica, pero sólo en ocasiones. Por otro lado, no sólo haría falta agregar datos a la respuesta correcta, sino desambiguar las opciones incorrectas.
Por ejemplo, el 17-5 se preguntó ¿Cómo se llama el aparato de fonación de las aves? Opciones: Siringe, Faringe, Muelle, Fúrcula. La participante, al igual que su contrincante Iván de Pineda, contestaron correctamente Siringe. ¿Qué son entonces las restantes opciones? Esa información no suele estar.

6-La transparencia -otra cara de la honestidad- se muestra y se demuestra, pero no en este programa. Si no hay nada oculto ni "arreglado" no alcanza, porque como espectadores tenemos derecho a dudar. Se me dirá que esta crítica no considera el "prestigio" de los contrincantes. Un comentarista en el sitio Eltrece.tv indica algo piola: que Sofovich siempre lució sus conocimientos y que le gusta apostar, por lo que no necesita saber las preguntas de antemano, lo que pone en juego es adrenalina y, podríamos agregar, su amor propio. Eso sería "mostrar". Demostrar es diferente. En este tipo de programas, susceptibles de defraudar al público, debería intervenir un escribano que dé cuenta fehacientemente de un proceso transparente en la producción y elección de las preguntas, así como de su tratamiento en la producción del programa (que no circulen entre los contrincantes).

7-Cuando era adolescente viví unos meses en el barrio de Belgrano (cuando mi familia estaba en época de vacas gordas) y asistía a un colegio de la zona. Tenía un compañero al que le gustaba la astronomía y era un "sabelotodo". Una vuelta, en un viaje en micro, alguno señaló que a mí también me gustaba esa ciencia y se armó un "combate": uno hacía una pregunta al otro, y viceversa. Recuerdo que no me fue muy bien, el otro sabía más.
Esta forma de adivinanza la podríamos llamar recíproca, y posee la enorme ventaja de auspiciar el buen preguntar y no sólo el buen responder. Y sería funcional, además, respecto del punto anterior. Claro que el ciclo no fue pensado en forma dialéctica y ahora sería difícil implementar semejante mecánica. Lo que da cuenta de que la finalidad del programa no es educar, sino divertir a través de la competencia. En definitiva, ganar aunque sea adivinando y divertirse hasta morir.

8-En algunos programas de este género los participantes pueden elegir preguntas entre categorías. Estas categorías pueden ser fijas en cada emisión, pueden ser elegidas por el participante o puede mediar el azar, como una rueda que gira, al estilo Preguntados.
En Los 8 escalones se hacen preguntas sobre diferentes categorías, sin explicitar ni elegir.
Pero en ningún programa de TV (de eso que llamamos TV, que es fundamentalmente el sistema comercial) no vamos a encontrar preguntas de fondo, aquellas cuya categoría podría ser filosófica, pero no en un sentido enciclopedista.
¿Por qué existe la pobreza y la riqueza?
¿Por qué si las personas además de instinto tenemos razón y moral existen los robos y asesinatos?
¿En la realidad hay materia y espíritu?
¿Aprender puede ser divertido?
¿Por qué esperamos que la televisión sea entretenida?
Estas preguntas apuntan a respuestas que no son sólo datos o información, sino conocimiento. Voy a definir conocimiento como el conjunto de datos INTERPRETADOS y relacionados entre sí. Esto implica que conocimiento es datos + interpretación. Tomemos el experimento de la doble rendija. Tomemos los datos producidos por ese experimento. ¿Qué significan? No lo sabremos si no los interpretamos. Lo mismo con los datos históricos. Sin interpretación podremos saber que Roma venció a Cartago. Es un dato. No un conocimiento, a menos que sepamos interpretarlo en relación a otros datos, de forma dialéctica.

DIALÉCTICA DE LA TV
Una dialéctica es una interpretación de los datos de la realidad (producidos por las ciencias) que se basa en la idea de que en la realidad hay distintas "partes" que interaccionan entre sí de forma recíproca. Recíproca significa en forma bidireccional, sin importar si esa bidireccionalidad es explícita/activa o implicita/pasiva, de igual o de distinto sentido/cantidad/calidad.
Cuando miramos tele reaccionamos ante lo que vemos y oímos. Si postulamos que mirar tv es una acción unidireccional nos daremos cuenta que en tal relación no podría haber reacciones. Las hay porque toda acción es recíproca, aunque no sea de reciprocidad equitativa.

Neil Postman en su famoso libro "Divertirse hasta morir" señala que no se puede hacer un programa de televisión de filosofía. (2) ¿Por qué? Según el autor, porque la "forma" del mensaje está dada por las características de la materia perceptual. Lo audiovisual, según el autor, es una "niebla". Esto supone que ningún mensaje audiovisual puede ser profundo, independientemente de su contenido.
Esa interpretación resulta insatisfactoria. Una clase universitaria es "profunda" y seguirá siéndolo si la grabo en video. El discurso no cambia (desde el punto de vista del emisor). Lo que sí cambia entre mirar un video y asistir a clase es la expectativa del receptor. Somos "expectadores".
Coincido con Postman, en un sentido diferente.
Así como pensamos que la televisión está compuesta por distintos discursos clasificamos en géneros (noticieros, novelas, programas de entretenimiento), también podemos pensar que la televisión como sistema es algo parecido a un género, dado que hay un conjunto de expectativas relacionadas con la televisión como conjunto. Así, la "discursividad televisiva" se compone de varias partes:
Unas características históricas de emisión de contenidos, asociadas a intencionalidades, y unas predisposiciones por parte del público.

Los psicólogos cognitivos nos dicen que en nuestro cerebro hay dos "sistemas" (3). Uno es más antiguo (o menos "evolucionado") que responde con mucha rapidez casi "sin pensar": es un accionar cuasi automático asociado a los instintos. Los actos reflejos resultan vitales en nuestra vida cotidiana.
Otro "sistema" es más "moderno" y funciona con otros tiempos. Ese sistema permite la elaboración más profunda de datos y eso tiene como consecuencia un tiempo mayor de respuesta y un mayor gasto de energía. Usamos mucho este sistema en la vida diaria, pero sólo cuando lo creemos necesario.
Este segundo sistema que exige concentración, esfuerzo, gasto de energía, lo usamos en nuestros trabajos, cuando vamos a estudiar, así como cuando circulamos por la calle (seamos peatones o conductores de vehículos). Todas esas actividades exigen concentración, es decir prestar atención enfocadamente para que no nos pisen los autos o no chocar el rodado; para que nos den vueltos correctos en el súper; para entender lo que dice un profesor (que suele ser un discurso "complejo"); para leer un libro (y comprenderlo).
Luego de ese gran gasto de energía y esfuerzo durante muchas horas de nuestro día, necesitamos "apagar" esa parte del cerebro. Nos "desenchufamos" y en ese momento -paradójicamente- prendemos la tele.
Las expectativas históricamente construidas en relación a la TV suponen que no estamos dispuestos a hacer un gran esfuerzo al mirar la tele, como sí lo estamos en otros ámbitos o circunstancias. Es posible, sin embargo, cambiar eso, pero lo que normalmente esperamos de la tele es un discurso "no exigente".
Los emisores, por su parte, considerando que el público espera eso, ofrecen eso, porque además la financiación de ese sistema se basa fundamentalmente en publicidad masiva que requiere de un gran público para lograr un éxito económico-estadístico.
Entonces los emisores ofrecen un contenido tal que sea visto por una gran cantidad de personas cuyas expectativas son "simplistas", no porque esas personas sean "tontas", sino porque no están dispuestas a realizar un gran esfuerzo intelectual al mirar la tele.
¿Qué fue primero? ¿Lo que ofrecen los emisores condicionó las expectativas de los receptores o fue a la inversa?
Para responder a esta pregunta tendríamos que hacer un rastreo historiográfico y seguramente diremos que tanto las características de emisión como las expectativas del público en parte se "heredaron" de la radio. ¿Y cómo se generaron esas características en la radio? Seguramente encontraremos huellas de sus características en ciertas publicaciones escritas y masivas, como los diarios y revistas, pero también la oralidad de cuentos populares y el teatro. Y así sucesivamente.

Sin embargo, el "origen" ya no importa. Es decir, el rastreo histórico es importante, pero no para entender lo que ocurre hoy en un programa dado, ya que estamos hablando de procesos dinámicos en los que ya no hay "huevo y gallina", sino una relación recíproca entre emisores y receptores.En este proceso, el soporte y la materia perceptual también tienen su influencia. ¿Puede transmitirse conocimiento "complejo" por SMS? Seguro que el soporte tecnológico es una variable a considerar, dentro de un esquema dinámica en el que están presentes también otras variables.

¿Esto significa que entonces estos programas de supuesto "conocimiento" no sirven para nada?
No. Toda práctica social es significante y valiosa. Pero no podemos confundir qué es conocimiento y qué es información.
No podemos considerar conocimiento a responder preguntas separadas, no relacionadas ni profundizadas a través de una interpretación. La información (conjunto de datos relacionados en una configuración espacio-temporal) es importante, como el pronóstico del tiempo. Pero "conocer" el pronóstico no es lo mismo que entender cómo se produce porque para eso hace falta algo más que datos.

CONOCIMIENTO Y MEMORIA
Por otro lado, también está en juego nuestro uso de la memoria. Las diversas tecnologías que aparecieron asociadas a la comunicación, desde la escritura a internet, fueron herramientas fabulosas que nos permitieron almacenar datos fuera de nuestra memoria. Y esto puede ser perjudicial en un sentido: almacenar datos triviales en nuestro cerebro, suponiendo que los datos importantes los podemos almacenar fuera de él, por ejemplo en Wikipedia.
Por tanto, la discursividad de la TV en estos programas, asociada a la oralidad que suponía usar nuestra memoria para almacenar datos vitales, podría alentar la necesidad de recuperar esa capacidad humana de registrar la historia, pero no para juntar datos como hobby en un coleccionismo inútil.
Algo de esto vislumbró el semiólogo italiano Umberto Eco respecto de un programa de preguntas de la tv de su país llamado "L’Eredità", en un artículo publicado aquí por Clarín. (El video al que hace referencia se puede ver aquí)

Lo que hace Eco es entender que esto que pasa en la tele, pasa por alguna razón de fondo, que es signo-índice, síntoma, de algo que nos pasa no ya en forma individual, sino en forma colectiva.

Lo malo es suponer que esto se corrige aprendiendo datos de memoria. Esa sería una "solución" simplista y muy "televisiva". Diego Golombek y Adrián Paenza son exponentes, como antes señalé a Jorge Romano, de comunicadores que entienden que es necesario romper con ese sistema contingente y conyuntural que es la tv comercial. Pero, insisto, se trata de un proceso y exige, por tanto, una interpretación dialéctica que es eso que no se enseña ni siquiera en las universidades, algo "pasado de moda" y destrozado por la división de tareas y el conocimiento especializado. Signo de los tiempos líquidos.




Sobre honestidad intelectual
Si me preguntan cuál es el río que pasa por Madrid y yo no lo sé, pero me dan opciones como Manzanares, Tajo, Nilo, Paraná, yo podría pensar: "No sé cuál es, pero me parece que es Tajo, porque me suena a español" y contestar: "Tajo", en cuyo caso estaría siendo honesto, ya que estaría diciendo lo que pienso. Pero lo que realmente ocurre es que no sé. Cuando digo: "No sé" estoy siendo intelectualmente honesto. Esta honestidad implica el reconocimiento de un error o contradicción propia, implica ponerse en una situación de vulnerabilidad, ya que si digo Tajo quizás acierto y nadie se entera de que en realidad no sabía, pero si digo directamente que no sé lo estoy reconociendo, sin ser necesario aparentemente. Pero sí es necesario si de lo que se trata es de decir la verdad.

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Selección de comentarios realizados por el público en el sitio Eltrece.tv en los videos del programa Los 8 escalones. Debajo de cada comentario se indica el enlace en el que figura el mismo (al momento de redactar esta nota). Cuando no se indica enlace es porque ese comentario figura en la misma página que el comentario inmediatamente anterior de esta selección.

Nestor Alejandro Teruelo
Estimados amigos: me parece un programa muy bueno, pero deberian para mejorar la claridad del programa reveer algunas reglas, paso a detallar:
1.- para ganar los 50000 deberia ser que conteste el participante 10 respuestas correctamente despues de las tres en las que gana los 20000. esto se debe a que si Gerardo (de quien no dudo su honestidad intelectual) solo repetiria la respuesta del participante NUNCA EL PARTICIPANTE PODRIA GANAR. gracias es una sugerencia (espero que alguien lea esto) Atte. Alejandro
http://www.eltrecetv.com.ar/los-8-escalones/17-de-mayo-los-8-escalones_068958

ALICIA LILIANA PERILLO
si, es muy bueno, de muy buen nivel, hacia falta, sòlo que es absurdo pòr momentos tanta pausa por parte del conductor, no solo estresa y hace que uno cambie de canal, para seguir con algo mas tranquilo y continuo, no somos niñitos de primaria, y ademas, mencionar tanto la condiciòn social del concursante, moderar un poco, digo, pero en cuestiones de marketing no soy ducha.AH! Y no se coman valiosos minutos del programa de lanata, por favor que el domingo comenzò tarde y perdimos quince minutos de jugoso dialogo. por lo general, felicitaciones.
http://www.eltrecetv.com.ar/los-8-escalones/27-de-abril-los-8-escalones_068401

Ricardo Echezuri
Conozco algo al Sr. Sofovich, ya que partipé respondiendo en alguno de sus programas, y aclaro que estoy en las antípodas de él en cuanto a la ideología y la política, pero eso no quiere decir que, como bien dice Olga, reverencie su conocimiento. El tipo es cultísimo y tiene 2 ventajas enormes: su edad y haber viajado mucho. Además quienes lo conocen como jugador... ¿pueden pensar que acepte tener las respuestas? Un ludópata como Gerardo no va a jugar al casino si le dicen que número va a salir en la ruleta, pierde la adrenalina que es lo único que le interesa.
http://www.eltrecetv.com.ar/los-8-escalones/23-de-abril-los-8-escalones_068324

Cristina
El programa está bueno, pero es muy evidente que tanto a Gerardo como a los otros que participan en el jurado les dan las respuestas antes o bien les dicen los temas que van a preguntar y los estudian. No puede ser que contesten todo bien y además den tantas explicaciones al margen. Gerardo es bastante soberbio porque cuando algún participante no acierta él dice algo así como : "eso lo sabe todo el mundo", como por ejemplo cuando preguntaron dónde nació Palito Ortega, o "en la pregunta está la respuesta" y así en otras tantas veces. "Odol pregunta" era un programa serio, aunque de distintas características, pero se confiaba en él. Cosa que no pasa con éste. Falta seriedad. Afortunadamente muchas personas opinan como yo y tienen la misma impresión, como leí los comentarios que dejaron volcados aquí, de otros programas. Tienen que ponerse las pilas y todos, participantes y jurados, tienen que tener las mismas posibilidades y oportunidades. El jurado tendría que ganarse el premio a la sapiencia o el nobel de la "sabiduría", inventado exclusivamente para ellos.

jimmy
Estoy de acuerdo con el comentario de Cristina,
el programa se basa en el morbo que genera ganarle a Sofovich,por lo que apuntan a concursantes de target universitario para generar aún mas puntos de estres para posicionar el core del programa,
es interesante porque como entretenimiento de alguna manera uno analiza temas de cultura general,
pero la falla esta en que no puede garantizar que Sofovich no este preparado para las repuestas,
Creo que esto hace que el mismo morbo que busca el programa para ganarle hace que segmente los televidentes y por mi experiencia personal ya no me genera expectativa de verlo y frente a opciones de entretenimiento mas sinceras hará que valla perdiendo rating

Comentarios sobre la Biblia y una pregunta constestada, aparentemente, en forma errónea, en el capítulo del 22-4. Gente muy preocupada por lo que dice tal libro, reverenciado como "sagrado". Si el enciclopedismo nació durante la Ilustración, entonces esta "neoilustración" católica es un verdadero "cambalache":
http://www.eltrecetv.com.ar/los-8-escalones/22-de-abril-los-8-escalones_068289
Más gente enojada en los comentarios del video del episodio del día 21-4:
http://www.eltrecetv.com.ar/los-8-escalones/21-de-abril-los-8-escalones_068260

dario
Esta bueno el programapor el contenido y porque uno aprende en cultura general, pero realmente Guido es muy pesado para conducir, digamos es demasiado repetitvo casi artante, solo lo aguanto un escalon ya los otros me aburre. Lo siento.
http://www.eltrecetv.com.ar/los-8-escalones/16-de-abril-los-8-escalones_068160

Fer S
Hola Lalu yo estuve en el programa y la produccion nos dijo que ante todo es un show y todo se va haciendo, incluso la facilidad o dificultad de las preguntas, en funcion del show, de que sea mas televisivo. No hay escribano, no se le puede exigir que sea imparcial porque es un show nomas y asi se maneja la TV.

luciaco
coincido con Alejandro, si bien la revolucion fue del 53 al 59, Guido dice la revolucion cubana en el 59, a esa altura tenia 31 . Deberian cancelar esa pregunta y seguir desde esa instancia.
http://www.eltrecetv.com.ar/los-8-escalones/3-de-abril-los-8-escalones_067864

Nota: se refiere a un error en la formulación de la pregunta y la respuesta dada como válida. En el video ocurre al minuto 37, aprox. Se pregunta la edad del Che Guevara al momento de la revolución, como si se tratara de un instante puntual y no de un proceso histórico...

Diana
Considero muy bueno este programa, le da al saber cultural una agilidad y entretenimiento atrapante para seguir aprendiendo. Creo también que para que sea absolutamente transparente, los participantes deberían escoger los sobres que contienen las preguntas.

angela moix
tengo algunas criticas hacia el programa...tendrian que dejar todas las preguntas en una mesa y que el participante elija el sobre.es especulativo las preguntas que trae la secretaria.y hubo algo muy injusto con la participante yazmin..cuando le preguntan por el presidente que renuncio a su cargo en 1974...la primera pregunta..ivan se equivoca y la respuesta se la da sofovich...en la pregunta sobre que tango repite tres veces un barrio...sofovich tapandose la boca le habla a iva...me parece que para que el programa sea transparente los dos que contestan ni se tendrian que ver...sofovich muchos gestos con los dedos. muchas gracias por leerme!
http://www.eltrecetv.com.ar/los-8-escalones/11-de-marzo-los-8-escalones_067334

sergio
Programa plagado de más dudas que certezas noche tras noche.¿Por qué dice Sofovich el nombre del presidente antes de que responda Ivan?. También coincido con Angela, en la respuesta del tango,pues da la sensación de que a Iván se la sopla Gerardo. Hay demasiadas dudas en este programa que tiene alguna aspiración a ser de un entretenimiento cultural, y que no hay claridad ni transparencia en quienes están al frente del mismo.


Néstor González
El programa los 8 escalones me encantaría de no estar sofovich en el, la soberbia de este hombre, hace pensar que sabe las preguntas que se van a hacer porque además de los gestos altaneros, responde con comentarios puntuales, demasiados preparados, lo siento, el formato del programa es interesante.
http://www.eltrecetv.com.ar/los-8-escalones/19-de-febrero-los-8-escalones_067065


Fuentes y links relacionados

  • (1) STEIMBERG, OSCAR. Semióticas.Las semióticas de los géneros, de los estilos, de la transposición (2013) Eterna Cadencia.
  • (2)POSTMAN, NEIL. Amusing ourselves to death. Public discourse in the age of show business. 20th. Anniversary Edition. (2006) Penguin books. La cita específica (en pág. 7) es: "You cannot do political philosophy on television. Its form works against the content."
  • (3)Tomo esta idea de Daniel Kahneman, en su libro "Pensar rápido, pensar despacio", Random House Mondadori, 2012.

Sobre las imágenes
  • Imágenes capturadas de los videos de eltrece.tv.
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