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27/2/15 - DJ:

La popularidad de la ciencia, en el laberinto

T.E.L: 4 min. 58 seg.

Un video de física se hizo "viral". Un paper intenta dar cuenta de las causas.

Como parte de una licenciatura de grado en física de la Universidad de Bath, Inglaterra, los estudiantes realizaron un proyecto de un año de duración para su trabajo final, en equipos de dos personas, un día a la semana. En el año académico 2011/2012 uno de los proyectos, basado en el efecto Leidenfrost en gotas de agua, produjo resultados de suficiente calidad y cantidad para ser publicado en una revista del grupo Nature. (#1)
Además se acompañó de una modesta comunicación de la oficina de prensa de la universidad (#2) . A pesar de la pequeña escala de "publicidad", el proyecto recibió sustancial atención y fue cubierto por varios blogs de ciencia. Sin embargo, incluso antes de la publicación del paper y de la nota de prensa, había signos de que había algo atractivo en el tema por la manera en que los estudiantes eran cautivados por el fenómeno físico.
Los autores consideraron que más allá de su relativa accesibilidad y novedad, la naturaleza visualmente asombrosa y el sonido contribuían a crear un festín de sensaciones visuales, auditivas y quinésicas en concordancia con el modelo de preferencias para el aprendizaje del modelo VARK.
La experiencia, junto con la filmación y fotografía registrada durante el proyecto se presentaron en una reunión de artistas y científicos cuyo objetivo era explorar posibles colaboraciones para comunicar de forma entretenida la ciencia.


http://youtu.be/w0lMJcAfzU4
En el video se muestra que el Efecto Leidenfrost ocurre con una temperatura mayor a la de ebullición del agua, en este caso. Se muestra primero qué ocurre con una superficie por debajo de la temperatura Leidenfrost y luego se percibe qué ocurre con una temperatura mayor, mostrándose el tiempo que transcurre. Luego se indica, en inglés, que cuando la superficie caliente tiene la forma de pequeños dientes de serrucho, las gotas son impulsadas en una dirección fija. Luego se muestra el laberinto.

El proyecto inicial sentó las bases para uno posterior: el proyecto que se realizó durante el año académico 2012-2013 era diseñar, construir y probar una demostración para ser usada en eventos de divulgación científica, con el único requisito de usar agua. Como conclusión se eligió hacer un "Laberinto de Leidenfrost". Se trató de una estructura de aluminio con cuadrados de 30mm por lado, 13mm de espesor, con diferente textura superficial (lisa o con topografía serrucho).
El laberinto se opera al colocarlo en un lugar caliente, manteniendo la temperatura en la superficie en un rango de 240-270ºC y luego sencillamente dejando caer gotas de agua. Además se prepararon pequeños bloques con superficie inclinada y con una depresión.

El uso del Laberinto
El experimento se usó en jornadas abiertas de la universidad y en escuelas locales. También se realizó un video para ser usado en las demostraciones, así como con el objetivo de que el audiovisual sea un recurso más de divulgación (más allá de las demostraciones). Se eligió para esto publicar el video en YouTube.

Un trabajo se publicó recientemente contando estos hechos, así como analizando las estadísticas del video en cuestión. Además, se repasa la base científica.

En el análisis del video (un discurso) se indica que el público no quiere esperar mucho a que algo lo sorprenda. Por otro lado, se considera que la repercusión del video no está dada sólo por la cantidad de visualizaciones, sino por los metadiscursos, es decir, sitios web, blogs, redes sociales en los que se comenta el video referido. En tales comunicaciones se advierte que muchos han investigado el efecto Leidenfrost en recursos como Wikipedia ya que parte del texto de la enciclopedia online aparece en los blogs.

Lo más interesante del análisis recientemente publicado es que, aunque tiene en cuenta la estadística cuantitativa, el experimento de las gotas no se agota en meras cantidades.
Los comentarios en blogs, redes sociales, así como programas de televisión (como el programa español El Hormiguero) tomaron el tema (ver en YouTube). Entre las conclusiones de los autores del paper se indica que el ingrediente clave fue la combinación de accesibilidad (que sea entendible) con lo novedoso. El video también formó parte, en octubre pasado, del programa IQ de la BBC2 (ver en YouTube).

Entre las devoluciones del público inspeccionadas se rescatan algunas muy simpáticas. Comentarios como "Siento pena por las pobres gotitas" o "Casi puedo escuchar a las gotas decir 'Ouch, Ouch, caliente, caliente'".

El paper se acompaña de datos estadísticos, algunos de los cuales muestro aquí.

Fig.1: En (a) se muestra el porcentaje de público por edad y sexo. En (b) la procedencia por países.

En la imagen 1 vemos dos gráficos. El gráfico (a) muestra el porcentaje del público que vio el video según rango de edad y sexo, con datos cosechados de YouTube al 29-07-2014.
Como se verá fácilmente, la mayoría fueron hombres (color rosado) y la mayoría de las mujeres que vieron el video tenían entre 18-24 y 25-34 años.
El gráfico (b) muestra que una mayoría de las visualizaciones fue desde Estados Unidos con el doble de vistas que desde Francia. Excepto en Polonia y Hungría, el mayor porcentaje por edad se dio en el rango 25-34 años y en todos los casos la cantidad relativa de hombres es ampliamente superadora sobre el público femenino.

Estos datos, tal como señalan los autores del paper, no pueden extrapolarse fácilmente, pero sí deben ser tenidos en cuenta.

La retención de la audiencia muestra que, más allá de un valle en la Figura 2 -que se podría considerar como un detenimiento accidental del video-, el público empieza a perder interés luego de los 50s, cuando termina la introducción. La duración promedio de las visualizaciones fue de 2 minutos (65%). El video dura 180 segundos.

Fig. 2: Porcentaje de audiencia sobre tiempo de reproducción.

CIENCIA Y COMUNICACIÓN: PREGUNTAS MÁS QUE RESPUESTAS
El paper demuestra que no sólo importa cómo funciona el universo, desde el punto de vista "natural", lo que lleva a los científicos a experimentar, teorizar y descubrir fenómenos como el efecto Leidenfrost. Sino que también es importante conocer porqué las personas hacen lo que hacen.
Como síntesis, cabría preguntarse entonces ¿por qué los físicos hacen lo que hacen?

No cabe duda de que no hay ciencia sin comunicación. Esto está ampliamente consensuado si se considera a la comunicación como parte del trabajo científico destinado a la comunidad científica.
A mi modo de ver, es necesario ser más amplios. No hay ciencia sin comunicación, tanto a la comunidad de investigadores como al público general.
De lo contrario la ciencia termina siendo propiedad de una élite.
A pesar de que esto puede parecer lógico, racional y necesario, todavía yace entre la comunidad científica la idea de que la comunicación de masas es una mera simplificación, una vulgaridad.

Pero hay que dar otro paso más. Si estamos de acuerdo en la necesidad de comunicar ciencia al público general, todavía deberíamos preguntarnos ¿para qué? ¿con qué objetivo?
¿Será acaso saber por saber? ¿Será quizás enseñar para producir? ¿Para producir qué?
Son preguntas no científicas (o no enteramente científicas) sino más bien filosóficas. Porque si no hay ciencia sin comunicación, tampoco la hay sin pensamiento reflexivo.


Fuentes y links relacionados

Sobre las imágenes
  • Imagen 1 y 2 tomadas del paper Carmen Cheng et al 2015 Eur. J. Phys. 36 035004.
  • Imagen inicial: Captura de pantalla del video en YouTube.


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