¡Bienvenid@s!

18/11/15 - DJ:

La estupidez astro-política

T.E.L: 7 min.

Sobre el sesgo de unos horóscopos a favor de un candidato político y la miopía del militante necio.


Leo en Perfil.com sobre los comentarios en Twitter de algunos militantes K respecto de un sesgo partidario en el horóscopo del diario Clarín. [1]
Allí se informa de un tweet del Profesor Romero quien se preguntó si existía tal sesgo de la siguiente manera:
¿Me parece a mí o #Clarín nos quiere meter a #Cambiemos hasta en los horóscopos?
Y mostró dos imágenes, una del horóscopo del diario correspondiente al 12-11 y otra de la revista Viva del 15-11, en ambos casos marcando con amarillo la palabra cambio y las conjugaciones del verbo, reiteradamente usadas.

De esto se hicieron eco Camilo García y Luis D'Elía, entre otros, en esa red social.

La miopía es atroz por varios motivos:

1-Los horóscopos, sean publicados en Clarín o en Tiempo Argentino, en el Washington Post o en El País, no tienen ninguna verdad que ofrecer. No son otra cosa que un discurso de raíces mitológicas sin ningún contacto con el conocimiento científico. Es falso de toda falsedad, siempre, en cualquier medio, diga lo que diga. No es falso o sesgado sólo cuando aparentemente apoya a un grupo político en particular. Si el horóscopo de Clarín hablara de "continuidad" sería igual de falso, aunque supongo que los necios lo considerarían "un mal menor".

2-No sólo Clarín publica horóscopos. También Tiempo Argentino y Télam, Crónica y Diario Popular. Y todos son mentira, siempre.

3-Theodor Adorno analizó el discurso del horóscopo. Lo hizo en un texto titulado "Bajo el signo de los astros" [2].
A continuación, un extracto de las conclusiones de aquel análisis:

(...) Obviamente, el primer concepto que viene a la mente en este contexto es el de la dependencia social y psicológica. Nuestro análisis de la columna de Los Angeles Times ha señalado en detalle cómo las necesidades de dependencia de la audiencia se presuponen, se fomentan y explotan continuamente. No obstante, en términos de la especificidad de la astrología contemporánea, el concepto de dependencia en cuanto tal parece ser, en cierto modo, demasiado abstracto como para llevarnos muy lejos. A lo largo de toda la historia, en la sociedad organizada, la mayoría de la gente fue de algún modo dependiente, y en algunas fases probablemente más incluso que hoy. Esto, no obstante, ha de matizarse de algún modo. No importa si el individuo es "más libre" hoy en muchos aspectos de lo que solía serlo en tiempos pasados; la socialización de la vida, la "confiscación" del individuo por innumerables canales de organización se ha incrementado, sin duda. Baste mencionar como ilustración que la dicotomía tradicional entre trabajo y ocio tiende a reducirse cada vez más y que las "actividades de ocio" controladas socialmente absorben cada vez más tiempo libre del individuo. Aunque ha prevalecido siempre la dependencia básica del individuo respecto del cuerpo social, y ello de forma altamente irracional, esta dependencia estaba al menos "velada" para mucha gente durante la era clásica del liberalismo, cuando la persona llegó a pensarse a sí misma como mónada autosuficiente. Este velo ha sido ahora apartado y la gente comienza a arrostrar su propia dependencia mucho más de lo que solía hacerlo hace ochenta años; y ello debido en gran medida a que los procesos de control social no son ya los de un mercado anónimo que decide el destino económico del individuo en términos de oferta y demanda. Los procesos de intermediación entre el control social y el individuo tienden a esfumarse, y el individuo tiene una vez más que obedecer el veredicto directo de los grupos que llevan el timón de la sociedad. Puede ser esta creciente obviedad de dependencia, más que un incremento de la dependencia per se, lo que se echa en falta hoy y prepara las mentes de la gente para la astrología, además de para los credos totalitarios. Paradójicamente, una proporción mayor de intelección podría resultar en una regresión hacia actitudes que prevalecieron mucho tiempo antes del surgimiento del capitalismo moderno. Pues, aunque la gente reconoce su dependencia y con bastante frecuencia se atreve a concebirse incluso como simple peón, le resulta extremadamente difícil arrostrar esta dependencia de forma no mitigada. (...) Ésta puede ser una de las razones por las cuales les gusta tanto proyectar su dependencia sobre algo diferente, ya sea una conspiración de los banqueros de Wall Street o de la constelación de los astros. Lo que arroja a la gente en brazos de variadas especies de "profetas del engaño" (...) es su deseo de reforzar su propia dependencia, de no tener que encargarse de los asuntos uno mismo.
(...) En otras palabras, la astrología no puede interpretarse meramente como una expresión de dependencia, sino que hay que considerarla también como una ideología para la dependencia, como un intento de reforzar y en cierto modo justificar las circunstancias dolorosas, que parecen ser más tolerables si se adopta hacia ellas una actitud afirmativa. (...)"

Traduzco esto con mis propias palabras: la astrología es una ideología del NO CAMBIO social, de la aceptación del status quo, de dejar las cosas como están, es decir, NO es revolucionaria. Los "cambios" que sugieren los horóscopos son personales, individuales, pequeños, intrascendentes para la sociedad. La astrología ha sido un instrumento de control social del Antiguo Régimen. Pero la Revolución Francesa (Burguesa) no puso fin a semejante barbarie porque también le resulta funcional a la nueva clase dominante.

Lo mismo podríamos plantear de otras prácticas como la meditación, el feng-shui, las flores de Bach. Son supuestos remedios "mágicos" a los problemas humanos que, más allá de si realmente, objetivamente, producen una mejora o son un placebo subjetivo, son un modo de lidiar "mejor" con la angustia y los problemas cotidianos. Sin embargo, muchos de quienes llevan adelante estas prácticas no se preguntan las CAUSAS de tales angustias, sólo quieren lidiar con ellas mitigándolas, son una anestesia.

Las causas personales no las podremos saber, serán distintas en cada caso, pero tienen elementos en común: la mayoría trabaja muchas horas por un sueldo miserable. Y de eso sí sabemos cuáles son las causas: la plusvalía.

Pero en vez de ir al fondo del asunto, lo que implicaría un fuerte cambio social del cual deberíamos ser protagonistas, es preferible culpar de nuestros problemas a los malos espíritus, las malas ondas, el odio, la vibra, la energía biocósmica o la posición aparente de los planetas en el cielo. Son todas maneras de justificar el estado de las cosas sin que nosotros tengamos nada que ver al respecto. Es una justificación de las injusticias e inequidades.

¿Acaso Camilo García, Luis D'Elía y Romero esperan encontrar en el horóscopo alguna verdad? ¿Acaso no ven que se trata de un instrumento de control social, sea que se publique en Clarín como en Télam?
Seguramente no. Como tampoco consideran a la Iglesia como un instrumento de control social.

ASTROLOGÍA MODERNA
Una de las características de la modernidad capitalista es la automatización y estandarización, a contramarcha de lo artesanal del feudalismo.
En el diario Tiempo Argentino se publicó el día 16-11 el siguiente horóscopo:


En los primeros párrafos dice:
Aries
Un rasgo de verdad descubrirá en una situación poco clara. Los impactos emocionales de una relación del pasado todavía tienen su efecto. La consigna sería saber terminar situaciones.

Tauro
Una esperanzada búsqueda de cariño lo llevará a conseguir lo que espera. Lo que usted ve en esa relación laboral no está equivocado. Demuestre su inteligencia y simpleza.

Invito al lector a que seleccione este texto y busque en la web. Encontrará por ejemplo que en el sitio Elcomercioonline.com.ar [3] se publicó el Horóscopo del viernes 14 de agosto de 2015 y que el texto es igual al publicado en Tiempo Argentino tres meses después.


No puedo saber a ciencia cierta cómo se produjeron estos dos textos casi idénticos. Pero es posible inferir que aquí funciona un software que escupe horóscopos -en forma seudoaleatoria- a partir de textos previamente escritos. Esto ya había sido detectado por mi tanto en Tiempo Argentino como en varios diarios del interior.

No ocurre lo mismo con el horóscopo que publica el diario Clarín en la anteúltima página.

Por tanto, podríamos inferir que ciertos horóscopos no son escritos por astrólogos en forma personal, para cada diario, sino que son producidos por un software o bien que un mismo texto producido por una persona se distribuye (es decir, se vende) en varios medios en distintos momentos (lo que sería casi un "fraude"); mientras que en otros casos sí se escribe específicamente para un medio y en algunos se indica la firma o seudónimo del supuesto autor.

Quizás por eso es que pueda "filtrarse" un contenido más específico en el horóscopo de Clarín, con un sesgo partidario, en vez de aquellos despersonalizados como los que se publican en otros medios, quizás en forma automatizada.
Empero, el 31 de diciembre de 2012, el diario Tiempo Argentino publicó el siguiente horóscopo. La lectura del comentario para Tauro podría interpretarse también como la infiltración de un mensaje político, en virtud de la supuesta pelea de Clarín con el Gobierno Nacional. Digamos, de paso, que la inclusión del horóscopo en Tiempo Argentino, así como su estructura y suplementos bien podría pensarse como un intento de copia del formato Clarín, un "Clarín K". Tan distintos no son...


El 3 de diciembre de 2012, en el horóscopo que publicó el sitio lanacion.com se advierte el siguiente comentario:


En los tres casos podríamos establecer alguna relación con la coyuntura. Son, sin embargo, excepciones. Lo que NO es excepcional es que en todos los casos, en cualquier diario o sitio web, el horóscopo es un discurso conformista. Y además, discriminatorio, porque en todos ellos se establece una falsa relación de dependencia entre las personas, su destino y la posición de los planetas en el cielo. Incluso para el que dice leer el horóscopo como un mero entretenimiento, "sabe" cuál es su signo zodiacal, qué características tiene y que es diferente a otros 11. Lo que, por supuesto, es un prejuicio (y un perjuicio). Y esto es así porque los horóscopos no son sólo el texto, sino también el nombre (signo-constelación), el rango de fecha y el ícono, que permiten distinguir entre un supuesto signo y otro. Este análisis no lo tuvo en cuenta Adorno. El horóscopo es el discurso masivo y simplificador de otro más complejo pero igual de falso: la astrología. Y llegan a nosotros a través de los diarios, que supuestamente reflejan la realidad...

El cambio social sólo se produce por la acción de las personas en una sociedad. Pero ni a Clarín ni a Tiempo Argentino ni a Télam les gusta dar ese mensaje: la revolución social no es incentivada porque atentaría contra sus intereses políticos y económicos. Las diferencias entre los sectores de la clase dominante no pueden velar el hecho de que tales grupos distintos poseen intereses en común que no son los nuestros.

Los medios y la clase política bregan por las reformas, a las que llaman cambios y continuidades. A los que no se "portan bien" les aplican "tolerancia cero", de un lado y de otro. Incluso, un supuesto ser casi divino que llamó recientemente a "hacer lío", ahora no quiere que se filtren documentos secretos, a ver si todavía nos enteramos de la verdad...

La modernidad no es tan moderna si persiste la esclavitud por otros "medios".

Fuentes y enlaces relacionados
[1] Perfil.com: Militantes K se quejan del uso de la palabra "Cambiemos" en el horóscopo de Clarín
http://www.perfil.com/politica/Militantes-K-se-quejan-del-uso-de-la-palabra-Cambiemos-en-el-horoscopo-de-Clarin-20151117-0064.html

[2] Theodor W. Adorno; Escritos sociológicos II, 2; Ediciones AKAL, España, 2011, pp 112-115.

[3] elcomercioonline.com.ar: Horóscopo del viernes 14 de agosto de 2015
http://www.elcomercioonline.com.ar/articulos/50069460-Horoscopo-del-viernes-14-de-agosto-de-2015.html

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Anillo astronómico

Anillo Astronómico
[ Únete | Listado | Al azar | <<> | Siguiente >> ]