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23/5/10 - DJ:

La relatividad de la cosmología

T.E.L: 9 min. 44 seg.


El reconocido divulgador científico uruguayo Gonzalo Vicino nos propone en su libro "Relatividad y Cosmología", recorrer la historia de la física moderna para entender, relatividad mediante, la cosmología actual, con alguna polémica.
RyC


Datos del libro
Relatividad y Cosmología
por Gonzalo Vicino
Fundación Astronómica Uruguay
Pablo Ameneiros Editor
Montevideo, 2001
2º edición actualizada (a 2008)
ISBN 978-9974-34-100-5

Conocí a Pablo Ameneiros el año pasado, vía mail, con motivo de la reedición de la obra en cuestión, que comenté aquí oportunamente.
Editar un libro siempre es difícil, aunque ciertos temas y autores parecen tener el éxito asegurado. Salvo esos casos, se trata de un duro trabajo que implica una inversión económica, a veces, sin retorno.

Ameneiros me hizo llegar una copia del libro y, mediante el blog, brindó la posibilidad de adquirirlo a través de un generoso descuento.

El comentario de la obra me había quedado pendiente por dos motivos. Es un libro tan bellamente impreso y encuadernado que, a diferencia de lo que ocurre con muchas ediciones actuales, más rústicas y económicas, no merece padecer el fragor de las masas como para leerlo en el subte. Además, el contenido merece una lectura más detallada o pausada que aquella que ligeramente puede realizarse en el colectivo.
Justamente esta segunda razón abre otra: las referencias y comentarios del autor merecen interiorizarse por otros temas, algunos de los cuales generan más atención que otros, como indicaré más adelante.
Bueno, también hay que decir que han aparecido mientras tanto varios libros interesantes que fueron postergando la lectura de esta obra.

Pero aquí estamos, empujados por qué no decirlo, por la publicación de un comentario sobre este mismo libro, realizado recientemente en El País de Uruguay por Daniel Veloso.

Creo que el comentario merece tres partes: el libro objeto, el contenido divulgativo y la opinión. Además hablaré un poco sobre el autor, en un apartado.

gráficos RyC


El objeto
Todo libro se precia por su contenido, pero no exclusivamente. El propio objeto nos puede atraer por su calidad de impresión, el diseño de portada, el formato, o todo lo contrario.
El editor Pablo Ameneiros realizó un bellísimo trabajo a través de un papel ilustración de calidad que pemiten visualizar las bellas imágenes contenidas en su interior. La tapa es ilustración blanda, con solapa. A pesar de tener sólo 198 páginas, para cualquier otro tipo de formato, sería el doble. Es que el diseño es fuera de lo común: se trata de una impresión apaisada, de 28,5 x 21 cm, o sea, casi una hoja A4, impreso a dos columnas.
A pesar de su belleza, hay que decirlo también, al libro le cuesta acomodarse en la biblioteca o manipulárselo en los transportes públicos, como antes señalé.
Pero, por otro lado, es un objeto que se destaca del resto, reclamando la mirada y proclamando su autenticidad.
páginas RyC


El contenido
La obra se divide en introducción, doce capítulos, bibliografía sugerida, índice alfabético e índice general. Repaso aquí, muy suscintamente, el contenido de cada una de los capítulos.
1-Del éter y otras cuestiones: si se va a hablar de astrofísica, ciertamente hay que hablar de la luz, la famosa dicotomía entre la teoría corpuscular y la ondulatoria, y aquella extraña figura del éter, cuyo final se vislumbra en la siguiente parte.
2-La caída del éter: como es de esperarse, el experimento de Michelson-Morley y el análisis espectral son explicados en forma clara y sencilla.
3-De Galileo a Einstein: como señala al comienzo del capítulo, al pensarse en "relatividad" se suele pensar en la figura del científico de cabello canoso tan popular en el siglo XX. Sin embargo, está claro que primero hay que hablar de Galileo.
4-Las matemáticas del Dr. Einstein: introducidos en la Relatividad restringida, nos subimos al tren para evaluar, matemáticamente, la simulaneidad de los sucesos. No hace falta un nivel avanzado de matemáticas para entender esta parte y es formidable que exista, aunque se intente llegar a un público general. Muchas veces los autores -y editores- temen a las ecuaciones como "espanta-lectores". Por suerte, éste no es el caso.
5-La teoría extiende su alcance: Nos metemos ahora en la Teoría General, aceleradamente, para entender un tema de gran peso (masa).
6-La geometría del espacio-tiempo: la curvatura del espacio, la geodésica, y la cuarta dimensión (temporal)
7-Algunas consecuencias interesantes de la relatividad: la paradoja de los gemelos, viajes en el tiempo, taquiones y frame dragging.
8-Poniendo a prueba la teoría: el eclipse, relojes atómicos y lentes gravitacionales
9-Una mirada al universo: Vía Láctea, Cúmulos, Nebulosas y galaxias, en un repaso por la historia de la astronomía con bellísimas fotos.
10-La relatividad en el universo: Hubble y la expansión. Y también la Teoría del Estado Estacionario.
11-El nuevo bestiario universal: cuásares, estrella de neutrones, agujeros negros, lentes gravitatorias, la radiación de fondo
12-Estado actual de la cosmología. Afirmaciones, disidencias y opiniones: comentarios sobre la "Teoría oficial" del Big Bang y la del Estado Estacionario.
página Einstein


La opinión
Con el libro venía de maravillas, deteniéndome en algunas partes más que en otras, hasta el último capítulo. Lo primero que me produjo fue..."rechazo". Lo digo así, entre comillas, porque con el tiempo aprendí que hay que releer y quitarse, en lo posible, los prejuicios. Con ideas prejuzgadas no se avanza, eso sería dogmatismo y yo, por el contrario, aspiro al pensamiento crítico, que sería lo opuesto.
Pero es cierto que rápidamente me pregunté ¿Teoría del estado estacionario en el año 2000?
No digo que el famoso Modelo Cosmológico Estándar no tenga sus huecos. Pero la radiación de fondo está ahí. Ah, pero no, podría no ser "de fondo" y ser sólo "local". COBE, WMAP, ahora Planck han detectado la radiación "en todo el cielo".
Sin embargo, las objeciones que se señalan sobre la idea de la inflación y el big bang, no me molestan tanto como algunos de los argumentos usados. Dice Vicino que al decir "teoría oficial" esconde una ironía porque:
"Ocurre que tengo serias reservas sobre las teorías científicas que son adoptadas por la presión de las mayorías, o como ya lo he dicho, por posiciones filosóficas que se identifican con las ideologías. Recordemos, por ejemplo, las teorías genéticas de Lysenko en la época de Stalin".

Bueno, probablemente estoy equivocado, al fin de cuentas no tengo el conocimiento profundo de Vicino, pero me parece que entre 1948 y 1965 la "teoría oficial" no era justamente la del Big Bang, sino la que ahora muestra como "víctima", la del estado estacionario.

Se habla con ironía también de la materia oscura, citando a George Abell. La cita es buena, quizás tiene razón, pero y entonces por qué no decimos lo mismo del "Campo C".
Marguet RyC


Para decirlo más fácilmente: me da la sensación que, a veces y en este caso por ejemplo, se habla de "dogma" o "establishment" como "ideas establecidas por presión de las mayorías". Se escuchan similares argumentos en los creacionistas en contra de la evolución. Y no es casualidad, el modelo "estándar" cosmológico actual es "evolutivo", mientras que el "estado estacionario" generador de materia es "creacionista".
¿No será hora de hablar de evidencias? En este rincón, el CMB. ¿Y en el otro?
Pues no más de un párrafo de Vicino para señalar que para algunos cosmólogos aquella radiación no es "cósmica", sino generada por polvo de nuestro halo galáctico o del espacio intergaláctico.

Dicho esto, y como antes señalé, no me quedo sólo en la superficie de una sensación: hay en el comentario de Vicino una realidad. La ciencia forma parte de los seres humanos, que somos imperfectos. Tenemos prejuicios, ideas que no queremos abandonar, que nos gustan más. La teoría del estado estacionario "gustó más" que su contrincante durante décadas. Ahora "gusta más" otra. Y como un péndulo que se mueve ahora aquí y luego allá, la gran mayoría de los investigadores se mueve para un lado, cuando ya sabemos por la historia de la ciencia, que suele haber grises.

Señala Vicino:
"Los cosmólogos que han propuesto estas teorías se quejan de que la comunidad científica "oficial" no dedica tiempo ni esfuerzos a estudiarlas, y a confrontarlas con observaciones. Me pregunto si no estaremos siendo testigos de una nueva versión del episodio en que Galileo pretendía que los Doctores de la Iglesia miraran por su telescopio y vieran con sus propios ojos "los astros de los Medici", y ellos se negaban a hacerlo contestándole '¿y por qué habrían de existir esos astros?'".


Un poco fuerte. ¿Creo que no tiene nada de razón? No, creo que sí pasa eso. Ha pasado y pasará en la historia de la ciencia. La naturaleza es escurridiza, pero no es esconde. Sólo está en el ser humano saber buscarla. A veces no se la buscará en algún lugar, por distintos motivos, y se la hallará igual, serendípicamente. ¿Acaso el hallazgo caótico de Lorenz fue aplaudido al día siguiente?
Esto no debe dejarnos ver que efectivamente, existe la política científica. Los investigadores trabajan en instituciones estatales, reguladas por los gobiernos de los países, o en organizaciones privadas, reguladas por "el mercado".
El espíritu científico no siempre está presente, no en estado puro, entremezclándose intereses algo ajenos a la empresa de descubrir.
El Estado Estacionario fue una hipótesis válida que fue acogida por la mayoría de los cosmólogos de su momento. Tiene grandes ventajas sobre un universo inflacionario: se mantiene la densidad y el universo entonces sería, a grandes razgos, igual en el pasado que en el futuro. Esa era la idea de la época. Y esa idea también respondía a ideales filosóficos y políticos. Argumentar en contra del Big Bang con argumentos similares carece de sustentación. En cambio, los agujeros en el modelo, con base científica, sí es importante.
Al comienzo señalé que el libro obliga a detenerse más en alguna parte que en otra. Esto dependerá de cada uno, de nuestros intereses y conocimientos. El último capítulo fue para mí el más jugoso. A pesar de mi disidencia con el uso de ciertos argumentos, siempre se aprende más del que opina distinto. Algunos razonamientos no los tomaremos, pero habrá otros que sí dejarán alguna marca. Eso, por sí solo, ya justifica una obra. Y eso también me pasó leyendo a Vicino en el último capítulo, en particular en su mención a Lysenko.

Cuando llegué a esa parte, me acerqué a la computadora e ingresé, por primera vez, aquel nombre en el buscador de internet. Eso me obligó a descarrilarme un tiempo por aquellas lecturas que justifican este comentario tardío del libro, pero que enriquecieron mi conocimiento de historia de la ciencia y sus avatares políticos y filosóficos.
Mientras eso ocurría, un lector del blog, a comienzos de año, me envío un enlace a un trabajo de Juan Olarieta Alberdi titulado:
Lysenko. La teoría materialista de la evolución en la URSS.
Se trata de un extenso ensayo(en hojas A4 alcanza las 195 páginas) sobre el biólogo ruso, en el que se critican las "teorías oficiales" genéticas, especialmente la teoría sintética:
"Exponer las limitaciones de la genética no significa combatirla o menospreciarla, sino todo lo contrario. En la historia han existido puntos de partida peores que ese. Conocemos los casos de la astrología o la alquimia. Hoy se trata de disciplinas, cuando menos, despreciadas pero en su momento fueron el punto de arranque de la astronomía y de la química. Que la astronomía haya superado ampliamente la astrología no significa que en ella no se infiltren periódicamente concepciones ideológicas absurdas, como la hipótesis del big bang. Nadie es denostado en esa disciplina ni expulsado de ella por criticar esa u otras hipótesis, por más que se presenten en sociedad como tesis y tengan -nunca por casualidad- tamaña repercusión mediática".


Sobre el trabajo de Lysenko volveré a referirme cuando termine un par de libros que estoy leyendo sobre evolución.
Pero, como quizás advierta el lector en el párrafo citado de Alberdi, también se usan argumentos poco sólidos para tratar de demostrar un punto de vista que sí puede ocurrir en la realidad. Suponer que el big bang es un absurdo, aunque lo fuera, ¿qué gana a su favor? ¿Y por qué lo es? Ni una palabra.
Repito: el último capítulo de Vicino, como el texto de Alberdi y otras obras referenciadas son enriquecedoras, pero -al menos a mí- me costó transitarlas como si me hiciera camino en un selva de malezas.
Lo mismo me ha pasado en otros pasajes que me llevaron por otros caminos, siempre enriquecedores, aunque no siempre esté de acuerdo con sus puntos de vista.
fotos RyC


Conclusión
El libro de Vicino es una obra maravillosa de difusión de la física moderna, esa que generalmente no se enseña en los colegios secundarios, pero de la que sí se puede leer en múltiples sitios de internet, revistas y demás medios. Como muchas veces ocurre, al intentar contar algo en forma simple, se pasa de la simpleza al simplismo. De allí la necesidad de contar con libros como Relatividad y Cosmología que divulgan con sencillez y profundidad al mismo tiempo. No sólo se marcan los enunciados científicos tal como se los conoce hoy, también incluye el racconto de sus descubrimientos y avances de la astronomía, lo que es formidable como marco de referencia. Las gráficas permiten entender mejor el relato que de por sí es llevadero. Es, por eso, una obra bella por su diseño e impresión, y también por su contenido. Los comentarios del autor, a pesar de las objeciones anteriores, permiten conocer las "teorías disidentes" y las zonas oscuras del modelo estándar. Además, posee una actualización a 2008 con las novedades producidas en el ámbito y una completa sección bibliográfica para acceder a otras fuentes relacionadas.

El libro se puede adquirir a través de la página de Pablo Ameneiros, dentro del shopping virtual/categoría ciencia, encontraremos la ficha del libro.

El autor
Gonzalo Vicino es un reconocido divulgador, que transitó por las audiciones radiales y la docencia. Fue Encargado de Programación Docente del Planetario Municipal de Montevideo, Profesor del Consejo de Educación secundaria, Inspector Docente de Astronomía, miembro consultante de la Comisión 46 de la IAU y autor de varias obras dedicadas a la divulgación astronómica.
Desde su retiro desarrolla su actividad en el Observatorio Eta Carinae en Villa Serrana, Departamento de Lavalleja.
Además desarrolló el Taller de Astronomía Amateur, en torno al cual creó la Fundación Astronómica Uruguay. Aquel Taller dio impulso a ampliar y actualizar los apuntes de borrador sobre Relatividad que tenía garabateados y así surge la idea de combinar los fundamentos de la teoría de Einstein con el desarrollo de la Cosmología.


Fuentes y links relacionados

  • Relatividad y cosmología desde Uruguay


  • Sobre las imágenes

  • Todas las imágenes son fotografías tomadas por mí del libro, cuyo crédito es de Gonzalo Vicino/Pablo Ameneiros.



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