Cosmonautas de la autopista, a la manera de los viajeros interplanetarios que observan de lejos el rápido envejecimiento de aquellos que siguen sometidos a las leyes del tiempo terrestre, ¿qué vamos a descubrir al entrar en un ritmo de camellos después de tantos viajes en avión, metro, tren? Julio Cortázar.
Desde Buenos Aires, Argentina

23/9/17 - DJ:

La astrología y la duda

T.E.L: 12 min.

Para los que tengan incertidumbre sobre si la astrología es o puede ser válida, valiosa, verdadera o útil, una suma de argumentos en contra, un manifiesto.




La siguiente nota es consecuencia de la nota anterior, a partir de la cual se puede plantear lo siguiente:
A-Se niega la astrología por la falta de evidencias.
B-No se niega la materia oscura, aunque no se detectó hasta ahora.

Si es posible que la astrología sea cierta y no se haya detectado hasta ahora un mecanismo, por lo tanto, ¿no habría que dejar abierta la pregunta, en vez de negarla?

La respuesta exige un repaso histórico:

A mediados de la década de 1970, un grupo de casi 200 científicos publicó un manifiesto en contra de la astrología en una conocida revista. La misiva, sin embargo, no fue firmada por el astrónomo y divulgador Carl Sagan. ¿Por qué?
Los científicos decían, entre otras cosas, que no se conocía mecanismo alguno que permita explicar los postulados de la astrología. ¿Esto qué significa? La astrología plantea en términos generales que la posición aparente en el cielo del sol, luna y planetas afecta o influye en nuestra personalidad. El sol es una bola de plasma (gas caliente), los planetas más grandes también son gaseosos, y el resto son rocosos. ¿Cómo podría una roca gigante o una bola de gas influir en nuestra personalidad? En definitiva, las nubes son vapor de agua y los muebles son grupos de partículas inertes (sin vida, sin células) que nadie piensa que influyen en la personalidad y "destino" de las personas. ¿Acaso la influencia es gravitatoria o magnética? Por diferentes razones se pueden excluir esos mecanismos. Por ejemplo, si la influencia fuera gravitatoria, entonces para la astrología deberían ser más importante las lunas de Júpiter que Neptuno, ya que la "fuerza" de gravedad es mayor a menor distancia. Sin embargo, la astrología no tiene en cuenta los más de sesenta satélites de Júpiter y otras tantas lunas de otros planetas. Fobos y Deimos, satélites de Marte, están más cerca de la Tierra que Saturno, pero la astrología los ignora. Por tanto, no puede ser un mecanismo gravitatorio. Por razonamientos parecidos se puede excluir el magnetismo.
En síntesis, decían los científicos (de entonces y de ahora) no se conoce mecanismo alguno que explique los postulados astrológicos.

Aquí, el manifiesto, en inglés publicado en The Humanist (sept-oct 1975) y firmado por 186 científicos:

https://issuu.com/gebla/docs/objections_to_astrology_0002

Pero Carl Sagan, que pensaba lo mismo, también sabía que durante cierto tiempo no se conoció el mecanismo por el cual los continentes se mueven, la deriva continental y que quien postuló en su momento que eso ocurría no fue tenido en cuenta, pero que luego se descubrió tal mecanismo. Es decir, que algo no se haya descubierto hasta ahora no significa que no exista u ocurra en la realidad. Una cosa es la realidad, lo que ocurre, y otra lo que sabemos.

Sagan objetó la objeción y lo explicó en su libro El mundo y sus demonios (Planeta, Bs.As., 1997, pp 329-330) así:

https://issuu.com/gebla/docs/objeci__n_astrolog__a_rta_carl_saga

Como es lógico, estoy de acuerdo con Carl Sagan. Pero también con los científicos que firmaron aquella carta. Lo que decía Sagan tiene dos consecuencias a considerar:

1-Si es posible que exista algún mecanismo astrológico todavía no descubierto, entonces lo que parece lógico es dejar abierta la pregunta, mantener la duda, en vez de afirmar o negar la astrología. Pero los astrólogos afirman (sin evidencias) que los postulados son ciertos, aunque no tienen cómo probarlo y no pueden explicarlo por ningún mecanismo. Por tanto, la misma objeción de Sagan a los científicos debe ser usada en contra de los astrólogos.

2-Por otro lado, si ante lo desconocido deberíamos dejar siempre la pregunta abierta, mantener la duda, en tanto no se conozcan mecanismos explicativos porque tales mecanismos no conocidos hasta ahora podrían existir, entonces habría que dejar abierta la duda sobre la existencia de vampiros, hombres lobos, cíclopes gigantes en tacos altos, unicornios, centauros, pegasos, kraken, pitufos, hadas, zombies, etc.

¿Entonces, en qué quedamos?
En primer lugar, que no se haya detectado materia oscura no significa que no haya evidencias al respecto. En todo caso, hay muchos indicios a su favor, aunque resulte insuficiente. Y en segundo lugar, la posible existencia de materia oscura resolvería un problema, una discrepancia entre la teoría de Newton y las observaciones. No ocurre ninguna de las dos cosas con la astrología.

El problema de la astrología no es la falta de mecanismo explicativo "en sí mismo", sino que esa ausencia es producto de la falta de investigación, porque la astrología no es una ciencia, y en tanto así sea, nunca se descubrirá (si es que existe) tal mecanismo porque nadie lo investiga. Pero, además, y esto es clave, la astrología se presenta como si fuera una ciencia.

Los mitos antiguos no los tomamos como géneros documentales, sino como ficción, que puede ser muy útil en sentido metafórico. Así, todavía usamos la alegoría de la caverna de Platón o el mito de Saturno que se devoraba a sus hijos. De modo análogo, vamos al cine a ver Superman o Matrix y sabemos que es ficción, no documental.

La astrología es un género de ficción presentado como documental. Un fraude. Si algo se presenta como "científico" entonces tiene que explicar las cosas. Pero las ciencias no siempre conocen los mecanismos, aunque sí se los investiga y gracias a tales investigaciones, finalmente se conocen esos mecanismos. La astrología tiene milenios de antigüedad, pero no se conoce mecanismo, no porque sea difícil de encontrar, sino porque nunca se lo intentó investigar. Es que es imposible investigar científicamente influencias "espirituales". De allí que la astrología sea más parecida a una religión (aunque no sea estrictamente eso) o a un conjunto de mitos antiguos que las personas podrán creer o no creer, pero que no se explican, es sólo fe ciega. Fe ciega en dioses paganos porque a eso refieren las palabras Marte, Júpiter, Saturno, a dioses romanos.

LOS ARGUMENTOS EN CONTRA DE LA ASTROLOGÍA
Por lo antes dicho, y porque en los discursos sociales la astrología sigue teniendo circulación, es necesario que los que estamos en contra de esta práctica desarrollemos los mejores argumentos (y salgamos del silencio). Los que siguen son mis argumentos, pero invito a quienes piensen en forma similar a corregir y enriquecer los fundamentos.

1-La astrología no es una ciencia. Esto implica que sus postulados no surgieron como consecuencia de una investigación, ni se realizaron investigaciones científicas para tratar de corroborar tales postulados. Los pocos intentos que hubo al respecto fueron inacabados y con resultados negativos. A pesar de no ser ciencia, se presenta como si lo fuera, es decir, un fraude.

2-Tanto como descripción como predicción, la astrología no funciona. Lo que se dice no tiene correlación con la realidad, aunque lo parezca.
Si la astrología fuera cierta, habría que usarla porque sería útil. Si se la usara, en serio, entonces habría que despedir a todo periodista cuya carta natal no indique una clara tendencia hacia la comunicación, con lo cual, los no nacidos en junio se quedarían sin trabajo. Habría que usarla para determinar quiénes deben ser empresarios, quiénes deben ser funcionarios públicos, cuándo y cómo realizar una inversión económica, etc. Si se usara de este modo, coherentemente con lo que dicen los astrólogos, los aficionados verían con facilidad lo nocivo de esta práctica basada en prejuicios. Si en cambio, se considera que toda persona puede ejercer el periodismo, independientemente del momento de su nacimiento, pero en virtud de su proceso de socialización y educación formal, es decir, teoría y práctica, entonces la astrología no hace falta.

3-La astrología es innecesaria. Postula que una persona tiene ciertas tendencias sin excluir las contrarias, por ejemplo, se dice que los de virgo son estructurados, pero no se descarta que sean también des-estructurados, por lo tanto, lo que se afirma es una verdad de perogrullo que no describe ni predice nada. Pero como las personas muchas veces escuchamos sólo lo que queremos escuchar validamos como descripción un enunciado ambiguo. Decir que un cómico es introvertido, pero también extrovertido, es una obviedad que no aporta novedad, que no describe, no predice.

4-La astrología no hace falta porque para investigar por qué algunas personas tienen personalidades nocivas (patologías) hay ciencias (que sí investigan) bien fundadas como la psicología y otras ciencias sociales-médicas (psiquiatría, sociología). Si la astrología fuera realmente útil tendría que usarse para predecir, en base a la carta natal (es decir en base al nacimiento de una persona) una futura patología social: violadores, asesinos, etc, bajo la suposición de que las personas nacemos de una manera y que el proceso de socialización es muy poco importante, ya que lo prioritario sería la posición de los planetas en el cielo. Así, una persona debería ser considerada potencialmente nociva en virtud de su carta natal, sin importar cómo sea su proceso de socialización. Si la mayoría de los violadores al nacer tenían a Saturno en Cáncer, entonces una persona que nazca con esas posiciones ¿será un violador? Si la astrología fuera cierta, habría que actuar en consecuencia. Lo que demuestra lo innecesario, pero también lo nocivo e incoherente de esta práctica.

5-La astrología se basa en la posición de ciertos objetos en el "cielo" relacionados con las acciones en la Tierra, a saber: Sol (una estrella), Luna (un satélite natural) y los planetas del sistema solar, más Plutón. Pero desconoce a las restantes estrellas, a los restantes satélites naturales, asteroides y cometas. Ante cada hecho Terrestre podemos mirar el cielo y marcar un lugar en el que hay un objeto astronómico, incluso galaxias, muchos de los cuales no se observan a simple vista, pero están allí (cosa que se sabe por la astronomía) y que la astrología no tiene en cuenta. Si la influencia astrológica fuera gravitatoria habría que considerar a las grandes montañas como más influyentes que los planetas; y si fuera electromagnética habría que considerar a las antenas y aparatos electrónicos con mayor influencia que Plutón.

6-La astrología causa daño. Causa tanto daño como todo discurso basado en prejuicios, como el discurso xenófobo que considera que las personas somos mejores o peores o básicamente distintas por el país en el que nacimos; el discurso racista que considera que el color de la piel influye en las capacidades de las personas (como si la melanina tuviera algo que ver con eso); el discurso machista que considera que la posesión de ciertos órganos sexuales condicionan las capacidades cognitivas de las mujeres (aunque ya demostraron suficientemente lo falso de la idea). Algunos astrólogos dicen que los "signos" no son ni buenos ni malos, ni mejores ni peores, pero diferencian a unos de otros, como se corrobora en los discursos públicos: qué signo es compatible (y NO lo es) con otros; qué trago toman los de cada signo; qué profesiones son compatibles con cada uno (y cuáles NO lo son). Encasillamientos sociales, estereotipos. Estos discursos crean ideas y las ideas crean otros discursos enunciativos y fácticos (dichos y hechos). Si se actúa en relación a una idea verdadera, corroborada científicamente, no hay problema. Pero si se actúa bajo un supuesto innecesario y falso, eso es un prejuicio social. La astrología proviene de algunas coincidencias notadas en la antigüedad y registradas en tablillas, más la tradición oral y las mitologías politeístas, junto con el conocimiento astronómico antiguo. Nada más. La astrología es un conjunto de prejuicios.

7-La astrología no supone que los planetas giran en torno a nosotros, sino que nosotros giramos en torno a los planetas, es decir, que nuestra conducta es producto de la posición de los planetas, aunque nuestro comportamiento no modifique en nada a los mismos. Los planetas serían independientes y nosotros, dependientes. Los planetas y las estrellas son objetos inertes, sin vida, porque no tienen células ni sistemas nerviosos centrales. Es decir, sin vida y sin conciencia e inteligencia. Así como los planetas se influyen unos a otros por gravedad, las personas nos influimos o condicionamos socialmente entre nosotros pero de manera mucho más compleja. Nuestra conducta y personalidad es producto del proceso social: las condiciones materiales de existencia, educación, experiencias de vida. Si una persona es muy confiada y luego es varias veces defraudada, seguramente será menos confiada en el futuro. Porque la confianza no es una característica innata y fija para toda la vida, sino que cambia y no por la posición de los planetas, sino por nuestras circunstancias de vida.

8-En la actualidad se valora la astrología porque se la considera "popular", aunque paradójicamente esto lo hacen personas que dicen estar en contra del "populismo" o a favor del populismo y la soberanía científica. Pero la astrología no es popular, es "masiva". En la historia de la humanidad la astrología ha sido siempre elitista, hecha para los reyes o monarcas. Se volvió masiva a través de los medios de comunicación modernos, en particular gracias al horóscopo de los diarios. La astrología es una ideología, un conjunto falso de ideas para justificar la realidad. La astrología es una ideología antigua que algunos quizás consideren "antídoto" ante los males de la modernidad, pero cuyos horóscopos se producen en forma industrial, con software. La astrología es posverdad.

9-La astrología se basa en el supuesto principio de correspondencia "como es arriba es abajo" bajo otro principio del "todo está relacionado", como si hubiera alguna relación entre un asesinato y el canto de un pájaro en el mismo momento. No todo está relacionado con todo. Algunas cosas están relacionadas con otras, en forma compleja. Por eso hace falta ciencia. Por contrario, si todo estuviera relacionado con todo, tendríamos todas las respuestas a todas las preguntas. No existirían las coincidencias, todo estaría determinado por un "motivo".

10-La astrología puede o no ser un "negocio", es decir, una práctica por la cual alguien gana dinero. Esto también ocurre con las ciencias y cualquier otra actividad económica. Pero así como hay quien gana dinero vendiendo seguros de compañías verdaderas que pagan ante un siniestro, otros venden seguros y ganan dinero de compañías falsas, es decir, un fraude. Por tanto, si se va a cuestionar el "negocio" habría que hacerlo de otra manera porque atraviesa a todas las prácticas sociales. Pero si, además del negocio, sumamos el fraude, la cosa es diferente.
La astrología es un fraude porque "vende" ideas falsas y, en algunos casos, alguien gana dinero por hacer eso. Es un fraude ideológico y económico.

LO IGUAL Y LO DIFERENTE
Desde Platón, a través de sus diálogos, se abordó la pregunta sobre los "géneros mayores" (el ser, el movimiento, el reposo) que tiene por objetivo discernir entre lo que es igual y lo que es distinto.
Según el personaje "El extranjero" en "El sofista o del ser" no todo puede estar en reposo ni todo puede estar en movimiento; no todo puede estar relacionado con lo demás, ni todo puede estar aislado.


Desde el punto de vista de la física, hoy se puede decir que todo parece estar en movimiento, pero la idea de movimiento surge de la idea de reposo a la que llegamos porque hay diferencias entre los sistemas de referencia: en relación al planeta yo puedo estar quieto, sin moverme, con una energía mínima, pero en relación a otros objetos me estoy moviendo porque la Tierra se mueve. En un sentido estoy quieto, en otro sentido estoy en movimiento.
Ha pasado mucha agua bajo el puente y la tendencia histórica fue: en la antigüedad se unía, en la modernidad se separa. Astronomía, astrología, religión, filosofía formaban un todo en el pasado y luego, en tiempos modernos se fueron escindiendo.
Si hace falta hacer ambas cosas, entonces hay que superar la modernidad, no volver al pasado. Y para hacerlo, como al subir una escalera, nos valemos de los escalones que logramos alcanzar. Ya desde tiempos de Platón y Aristóteles y desde entonces a la actualidad hemos aprendido que una cosa es describir y explicar la realidad y otra cosa es modificarla. Para hacer lo segundo es necesario hacer lo primero.
Y también sabemos que ha sido hasta ahora muy frecuente que al tratar de explicar la realidad se busca aquello que deseamos, a partir de dogmas, ideales, prejuicios. Y lo logramos porque nuestros cerebros pueden encontrar lo que queremos, incluso cuando no está allí.
Por tanto, no se trata de negar la astrología porque no nos gusta, ni de avalarla porque deseamos que así sea. Se trata de explicar cómo es la realidad. Los que negamos la astrología lo hacemos porque no funciona y es dañina y, como consecuencia de eso, no nos gusta.
Los que avalan la astrología proceden a la inversa.


Fuentes y enlaces relacionados
Entremujeres: ¿Por qué creemos en horóscopos?, nota publicitaria escrita por una astróloga
https://www.clarin.com/entremujeres/astrologia/creemos-horoscopos_0_ByOGD7gs-.html

Magonia: ‘Objeciones a la astrología’: 40 años de un manifiesto
http://magonia.com/2015/10/13/objeciones-a-la-astrologia/

El País: 250 astrónomos españoles consideran un fraude la astrología
https://elpais.com/diario/1990/05/23/sociedad/643413607_850215.html

Por la boca muere el pez: Flashback: 25 Años De "Objeciones A La Astrología"
http://javarm.blogalia.com/historias/75591

Sobre las imágenes
Imagen inicial de http://globalwoman-magazine.com/index.php/2017/06/14/astronomy-or-astrology/


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