Cosmonautas de la autopista, a la manera de los viajeros interplanetarios que observan de lejos el rápido envejecimiento de aquellos que siguen sometidos a las leyes del tiempo terrestre, ¿qué vamos a descubrir al entrar en un ritmo de camellos después de tantos viajes en avión, metro, tren? Julio Cortázar.
Desde Buenos Aires, Argentina

1/11/18 - DJ:

El fin de la infancia, para TV

T.E.L: 6 min.

Una reseña de la miniserie de SyFy basada en la novela de Arthur C. Clarke, que bien vale la pena ver, y releer.



El canal de ciencia ficción, SyFy, produjo esta miniserie, basada en la novela de Arthur Clarke, en 2015, pero recién en 2018 se emitió para Latinoamérica.

Hacia mitad de año se anunció que el canal emitiría los tres episodios (de hora y media de duración cada uno) en Argentina. Estos episodios se vuelven a dar cada tanto, pero también es posible buscarlos en internet.

En el sitio de SyFy se sintetiza el argumento de esta manera: "Una invasión alienígena sin derramamiento de sangre toma la Tierra. Los líderes alienígenas traen consigo una era dorada de paz, salud y seguridad para toda la Humanidad. Pero, ¿por qué siguen ocultando su apariencia y sus verdaderas intenciones? Mientras la mayor parte del mundo disfruta de esta nueva Utopía, algunos sospechan que hay un precio a pagar. Cuando las verdaderas intenciones de los líderes quedan reveladas, la Humanidad descubre que su destino podría no ser un sueño, sino una pesadilla."

Intentaré a continuación contar algo tanto de la miniserie como de la novela sin develar mucho, ya que recomiendo no sólo ver la producción audiovisual, sino también leer el texto literario. Entre ambas obras, como es lógico, la transposición deja cosas en el camino o las modifica, por lo que creo que vale la pena leer la novela primero, aunque lo esencial se mantiene.

Vale decir, al menos, que una diferencia respecto de la novela es la duración temporal de la trama y por tanto también la forma que adquiere la elipsis, es decir, contar una parte por el todo. En la novela la invasión ET dura al menos un siglo -según se indica en el capítulo 20 del libro "Al fin, después de un siglo, puedo deciros en qué consistía"-, mientras que en la serie dura décadas. Como consecuencia de esto, en la novela hay personajes que en algún momento desaparecen, mientras que en la obra audiovisual eso se nota menos. En la miniserie hay un personaje importante, Rikki Stormgren que parece siempre el mismo, como si el tiempo no pasara para él, a pesar de que según la trama, desde el arribo hasta que se presentan físicamente a la humanidad los "Superseñores" deberían pasar 50 años. Este personaje será el interlocutor humano ante los Señores durante cierto tiempo y en la novela es el secretario de las Naciones Unidas, mientras en la serie es un granjero, modificación curiosa e interesante.

La historia es conocida, ya que la novela es famosa: los alienígenas, proclamados "Overlords" o "superseñores" hacen gala de una gran tecnología que impide las guerras, incluso son capaces de generar "eclipses" sólo en algún país para intimidar a los que no se ciñen a sus reglas. De esta forma, reina la paz (forzada). De forma análoga, acabarán con el hambre y las enfermedades. En la novela queda más claro que en la serie que la Humanidad ya casi no necesita trabajar, en virtud de una gran automatización y tiene mucho tiempo "libre" para educarse. Al mismo tiempo, se pierde interés en la ciencia, ya que todas las grandes preguntas (o casi) estarán respondidas.

El relato en la serie comienza por atrás, con un astrofísico negro (Milo) contemplando el final de algo. Luego se vuelve en el tiempo y allí veremos a un niño de color que vive en su infancia la llegada de los superseñores y a lo largo del relato irá creciendo con apetito por la ciencias hasta ser un astrofísico. Su objetivo, le dice al abuelo cuando es chico, es ser el primer humano en conocer el planeta de los Señores. Y lo logrará, con un viaje relativístico incluido.

La serie tiene sólo tres capítulos: En el primero, Los Amos, se narra la llegada hasta que se dan a conocer luego de muchos años. En el segundo, Los impostores, se empieza a notar que algo raro ocurre con los niños y Milo, el niño de color ya devenido astrofísico descubre el sistema al que pertenecen los superseñores. Aquí me detengo: En la novela esto también ocurre, de un modo más "místico" (a través de una Ouija que también figura en la serie), pero de forma algo más creíble, paradójicamente. En la obra de Clarke, mientras varias personas están frente al tablero Ouija, Milo (que en la novela se llama Jan) pregunta de qué sistema vienen los Señores y obtiene una respuesta: NGS 549672. Esta información (aunque provenía de una fuente dudosa como una tabla Ouija) es coherente con el sistema de designación de estrellas que conocemos.
En cambio, en la serie, los niños hacen un dibujo permanentemente y finalmente Milo deduce que se trata de una constelación -Carina- y que "es el único sistema con planetas", lo que es un tanto ridículo, ya que una constelación no es un sistema.
La tercera parte, Los niños, mostrará más claramente que el destino de los niños es diferente del de los adultos.
La novela, por su parte, tiene cuatro partes: Prólogo, La Tierra y los Superseñores, La Edad de Oro, La última generación.


El final de la obra tiene cierto parecido a 2001: Odisea del Espacio, del mismo autor, llevada también al cine por Stanley Kubrick. Recordemos que en esa obra tanto literaria como cinematográfica se plantea que el ser humano evolucionó a través de la manipulación de objetos, creando armas y herramientas, hasta la utilización de robots, computadoras e inteligencia artificial (Hal 9000) de las que llegó a depender, para continuar con su "evolución".

En este caso, los extraterrestres interfieren para "corregir" el rumbo de la Humanidad, cuya consecuencia es una nueva "evolución", fundada en los niños.

Esto explica el nombre de la obra de doble valencia, ya que por un lado es el final de la infancia de la humanidad, hacia una Edad de Oro o madurez, pero también implica que esa madurez va a terminar germinando un nuevo comienzo, que es también final de algo. En este sentido, la elección de que en la miniserie se comience por el final, resulta una vuelta de tuerca atractiva.

La obra literaria ameritaba una transposición al cine, por lo que la elección del canal SyFy fue muy buena. Sin embargo, si lo que se espera es una obra audiovisual impactante, aunque tiene sus momentos, deja que desear. Lo mismo con las actuaciones, con un reparto no muy conocido, excepto Charles Dance en la piel (roja) de Karellen, el superseñor que es interlocutor con la humanidad. Tampoco encontraremos un buen uso de la música, como en el caso de "2001".

Pese a esto, la miniserie es fácil de ver, ya que a diferencia de las demás series actuales, tiene sólo tres episodios y es una excelente excusa para leer o releer la obra literaria. Es interesante comparar las tecnologías en ambas obras, por ejemplo.

También resulta interesante el rol de la "Liga de la Libertad", que en la adaptación para TV lo hace a través de un magnate de los medios de comunicación que en una conferencia de prensa interviene poniendo en blanco sobre negro los objetivos de tal liga: "Que [los superseñores] se larguen de nuestra propiedad".

A lo largo de ambas obras, la literaria y la adaptación para TV, hay un contraste y comparación entre las religiones con la llegada de los superseñores, reforzada por el aspecto de estos seres.

Como se notará, hay fuertes coincidencias entre la realidad que nos toca vivir con lo que plantea la novela y con reflexiones filosóficas como el sentido del progreso social y técnico, la creatividad y búsqueda de respuestas, la libertad. Es por esto que la novela forma parte de la ciencia ficción dura.

Es curioso un fragmento de la novela que sirve para describir a la sociedad humana post-arribo de los superseñores:
"Hoy vivimos en un mundo plácido, uniforme y culturalmente muerto: nada nuevo en verdad ha sido creado desde la llegada de esos seres. La razón es obvia. No hay nada por qué luchar y sobran las distracciones y entretenimientos. ¿Ha advertido que todos los días salen al aire una quinientas horas de radio y televisión? Si uno no durmiese, y no hiciese ninguna otra cosa, no podría seguir más de una vigésima parte de los programas. No es raro que los seres humanos se hayan convertido en esponjas pasivas, absorbentes, pero no creadoras. ¿Sabe usted que el tiempo medio que pasa un hombre ante una pantalla es ya de tres horas por día? Pronto la gente no tendrá vida propia. ¡Vivirá siguiendo los episodios de la televisión!"

Fuentes y enlaces relacionados
Childhood’s End llega a SyFy
http://television.com.ar/childhoods-end-llega-a-syfy/81592

SyFy: CHILDHOOD'S END. EL FIN DE LA INFANCIA
http://www.syfy.es/series/childhoods-end-el-fin-de-la-infancia

Libro El fin de la infancia, de Arthur Clarke; Ediciones Minotauro, 1956, Buenos Aires. Traducción de Luis Domenech.

Sobre las imágenes
Imagen inicial de SyFy y captura de tv.
https://www.syfy.com/childhoodsend/photos/episodic-gallery-the-overlords

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