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¡Que no cunda el pánico!
"¿No es suficiente ver que un jardín es hermoso sin tener que creer que también hay hadas en el fondo?" - Douglas Adams, La guía del autoestopista galáctico.

28/3/14 - DJ:

Prendete a La Hora del Planeta 2014

T.E.L: 4 min. 18 seg.

Este año se realizará el sábado 29 de marzo, a las 20.30 hs. cuando millones de personas de diferentes países apaguen sus luces para manifestar su adhesión a la campaña.

La Hora del Planeta es una campaña mundial de concientización de WWF, la Organización Mundial de Conservación, organizada en la Argentina por Vida Silvestre, que invita a individuos, gobiernos y empresas a apagar la luz por una hora para demostrar que el cambio climático nos importa.

La Ley del Calefón
Este año la WWF invita a apagar la luz en La Hora del Planeta para impulsar una medida que reemplace los sistemas de encendido de calefones, por sistemas eléctricos y eficientes para evitar el consumo pasivo de gas y ayudar a mitigar el cambio climático.

Solo los pilotos de los artefactos a gas consumen, en su modo pasivo, 0.5m3 por día. Se estima que en la Argentina hay cerca de 6 millones de calefones con un consumo total constante y pasivo de unos 3 millones de m3 al día. La importación de este gas por barco cuesta cerca de 1.5 millones de U$S/día o sea unos 500 millones de U$S/año.

Dada la posibilidad de usar dispositivos electrónicos (muy comunes en otras regiones) que cumplen esta función, este volumen de gas podría ahorrarse en su totalidad. La cantidad de gas ahorrado por esta medida equivale a: 1) la energía que genera la central de Embalse Río Tercero; 2) el gas que se consume en 800.000 hogares argentinos en un año; 3) el 20% del gas que importamos de Bolivia.

Además de ahorrar energía y dinero, esta medida ayudaría a mitigar el cambio climático reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero: si tenemos en cuenta que por cada m3 de GN se emiten 1,9 kg de CO2, una disminución de 3 millones de m3/día, equivale a una reducción de, aproximadamente, 5.5 Gg/día de emisiones de CO2.

Por eso, este año se pide en La Hora del Planeta el tratamiento urgente de la Ley del Calefón (pdf) y podemos acompañar la iniciativa registrándote acá.

Si querés conocer más sobre el trabajo de la Fundación Vida Silvestre Argentina en la temática: "Escenarios Energéticos para la Argentina (2013- 2030) con políticas de eficiencia" (pdf). Allí, no solo se analizan los resultados de la implementación de esta y otras medidas en el consumo de gas sino en los principales sectores de consumo energético de nuestro país.

Se entiende por:
Calefones: Aparatos de producción instantánea de agua caliente para usos sanitarios provistos de quemadores atmosféricos que utilizan combustibles gaseosos
Llama piloto: Dispositivo que mantiene abierta la llegada de gas, y que la interrumpe en caso de desaparecer la llama vigilada, en función de una señal del elemento detector de llama.
Consumo pasivo: Consumo resultante de la utilización de la llama piloto, que no es utilizado para el calentamiento de agua, sino para mantener encendido el artefacto cuando no está en uso.


¿Esto sirve realmente de algo?
Mi posición personal (que no represento a nadie, excepto a mí mismo) es la siguiente:
1-Es mejor hacer algo que no hacer nada.
2-La iniciativa es, sobre todo, una búsqueda de concientización, individual y colectiva.
3-El "ahorro" energético, por sí solo, es un tanto falaz. Si lo único que se cambia es el gasto de energía en procura de un nivel de ahorro, debemos considerar que, en las sociedades modernas, lo que se ahorra aquí, se gasta allá. Y los ciudadanos NO DECIDIMOS en qué gastar y en qué no, a pesar de que supuestamente vivimos en democracia. Sólo podemos decidir con cierto grado de libertad lo que hacemos cada uno en forma individual, pero el gasto de energía que realizan las empresas (sobre todo) y los Estados, no es algo en lo que tengamos mayor injerencia.
Sin embargo, la clase política, que es la que tiene el verdadero poder (junto con las corporaciones), debe saber qué queremos y por qué. Esa clase política no escucha sólo al pueblo, también a sus propios intereses. Pero eso cambia con la cantidad.(*1) Ante una cantidad crítica de presión social, se producen cambios cualitativos, así como el agua que hierve a los 100ºC.
Si esto no está claro, entonces la Ley del Calefón se convierte en La Ley del Embudo.
4-¿En qué debería gastarse energía? En lo que resulta necesario. Pero entonces habría que definir "necesidad". Si necesidad es aquello que resulta indispensable, entonces el deseo es aquello que no se necesita. No hablo de necesidades "mínimas", sino de realizar aquellas actividades que resultan necesarias para tener una vida digna. Vida digna no es ni lo insuficiente ni lo lujoso.
5-Lo dicho en 3 y 4 apunta hacia un cambio radical en nuestra forma de vivir que depende en primera instancia del concepto de propiedad. Mientras los recursos estén en manos de unos pocos, cuyos objetivos son obtener la máxima rentabilidad económica posible, sin importar los medios para tal fin, entonces no tendremos la sociedad "necesaria" para todos, sino que algunos tendrán mucho más de lo que necesitan para vivir dignamente, y otros tendrán menos de lo suficiente.
5-La energía, así como la tierra y el agua, es un recurso de todos los seres humanos. El planeta no fue dividido naturalmente, sino cultural, políticamente, de forma injusta e inequitativa. La principal forma de repartir la tierra ha sido la guerra (violencia física) y luego el comercio (violencia económica).
6-De modo que si los ciudadanos ahorramos energía para que ese ahorro sea despilfarrado por las corporaciones, que fabrican productos que no necesitamos y nos los venden a partir de la violencia publicitaria enraizada en el deseo, entonces no habrá ningún cambio real.
7-El "discurso verde" no puede estar desconectado del resto de los discursos sociales. No debe ser una proclama "romántica". Los problemas energéticos son políticos y económicos. Por tanto, resulta contradictorio que esta iniciativa esté auspiciada por empresas.
8-Finalmente: todas las personas tenemos nuestras contradicciones. Es difícil quitárnoslas de encima. Más aún si ni siquiera las concientizamos.
Dicho esto: Sería poco coherente de nuestra parte, levantar la bandera del ahorro energético y luego VOTAR a una clase dirigente que no quiere transformar la realidad, sino conservarla a favor de los que tienen el poder real. El verdadero cambio sólo ocurrirá cuando La Hora del Planeta sea La Hora del Pueblo.

Fuentes y links relacionados


  • La Hora del Planeta en Fundación Vida Silvestre Argentina.
  • (*1) También es posible que 100 mil imbéciles se reúnan en una plaza para pedir la pena de muerte. Por tanto no es sólo una cuestión de cantidad de personas, sino de argumentos científicos y morales.


Sobre las imágenes


  • Imágenes de campaña. Fundación Vida Silvestre Argentina.


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